La otra cara de Gio

El delantero mexicano del Galaxy se desmarca para contar facetas de su vida que poco tienen que ver con el futbol
La otra cara de Gio
La mayor parte de las veces, a Giovani dos Santos se le ve sonriendo, especialmente ahora que está feliz en Los Ángeles.
Foto: Getty Images

Admirador de los Minions, dormilón empedernido, fanático del tenis, amante de su independencia, apasionado de los videojuegos y aprendiz de italiano. Giovani dos Santos posee una personalidad muy diferente a la obscura leyenda que lo persigue.

El delantero mexicano del Galaxy de Los Ángeles es alegre, abierto y extrovertido con la gente con la que entabla una conversación.

Es paciente y atento con los aficionados que lo buscan para pedirle un autógrafo o una fotografía.

Es profesional y competente en su trabajo, en ese trabajo del que dice sentirse bendecido de poder practicar todos los días.

Una fotografía publicada en tabloides de Inglaterra fue la causante de que alrededor del jugador se construyera una especie de “leyenda negra”.

“Esa foto me marcó para el resto de mi vida”, confesó Dos Santos en referencia a la imagen publicada en 2008, que le dio la vuelta al mundo y en donde se le veía tirado afuera de un bar después de una fiesta de Navidad cuando jugaba para el Tottenham.

“De ahí nace todo eso que dicen de mí, de que soy fiestero, de que no me cuido, pero nada de eso es cierto, yo no soy así”, aseguró el delantero de 26 años durante una plática efectuada en el StubHub Center de Carson.

 

Contagioso buen humor

En una mesa instalada dentro de uno de los vestidores del estadio, Gio habló sin problemas de lo que disfruta en la vida y también de lo que le molesta.

Distendido, de buen humor y con semblante tranquilo, el jugador galáctico llegó a la cita ataviado con una camiseta tipo polo de su nuevo equipo en la MLS, shorts, zapatos tenis y una botella de agua en la mano.

La plática no tuvo nada que ver con futbol; más bien, el joven de 26 años aprovechó la oportunidad para develar su personalidad, sus inclinaciones y sus gustos.

“Me gusta mucho ver los partidos de Nadal, Djokovic y Federer, ya sabes, los tres más grandes del tenis en este momento”, dijo Dos Santos, quien confesó practicar este deporte cada vez que tiene tiempo libre para hacerlo.

Cuando no tiene puestos los zapatos de futbol o una raqueta en la mano, Gio pasa gran parte del tiempo descansando, viendo películas, jugando Playstation y paseando en centros comerciales.

 

Hijo de familia

“Duermo mucho”, reveló el delantero, que por el momento ha fincado su residencia en el piso más alto de un lujoso hotel ubicado en el centro de Los Ángeles, en donde vive con sus padres.

“A mis papás los quiero mucho, me han ayudado mucho a adaptarme más rápido a Los Ángeles, y sí, los quiero mucho, pero ya les dije: ‘un mes de estar juntos es suficiente’”, compartió Gio para después soltar una carcajada.

“Somos una familia muy unida, pero también me gusta mucho mi independencia, desde que dejé España para irme a jugar a Inglaterra he vivido solo y eso me gusta”, explicó.

 

El niño que lleva adentro

El humor de Gio es blanco, nunca se expresa con palabras altisonantes, y cuando el momento lo amerita, busca subrayar sus comentarios con risas profundas.

“¿A quién no le gustan los Minions?”, preguntó en referencia a los simpáticos personajes animados de color amarillo y un solo ojo que se han hecho populares en las películas.

Mientras hacía referencia a esas graciosas criaturas, Gio volteó la mirada y con una de sus manos señaló un sombrero con la figura de un Minion.

“Ese me lo acaba de traer un aficionado que sabe que me gustan mucho. ¿A ti no te gustan? ”, preguntó intrigado.

Dos Santos habla español, inglés y portugués y la siguiente lengua en su lista de aprendizaje es el italiano.

“Se me hace un idioma muy bonito, me gustaría aprenderlo”, afirmó.

Con ganas de que la gente conozca sus sentimientos, Dos Santos aceptó que le será muy difícil cambiar la percepción que se tiene de él por aquella fotografía afuera de un bar londinense.

“Los únicos que realmente saben como soy son mi familia y mis amigos muy cercanos”, apuntó.

Ahora, hay más gente que lo sabe.