Ley de muerte asistida en California en manos del gobernador

Permitiría a un adulto con una enfermedad terminal tener acceso a una receta médica para poner fin a sus vidas sin sufrimiento
Ley de muerte asistida en California en manos del gobernador
Foto: Getty Images

El gobernador Jerry Brown, quien durante su juventud fuera un seminarista, tendrá en los siguientes días que decidir si legaliza la muerte asistida en California para los enfermos terminales.

La medida aprobada por la Asamblea 44 votos a favor 35 en contra y en el Senado de California con  23 votos a favor y 14 en contra, cuando mucho estará en tres días en el escritorio del mandatario estatal. Establece que un adulto con una enfermedad terminal con menos de seis meses de vida, dos diagnósticos médicos, y en pleno uso de sus facultades mentales, tienen la opción de solicitar una receta médica que le permita morir sin sufrimiento.

La medida ha generado un amplio debate entre quienes apoyan el derecho de las personas a una muerte digna y quienes se oponen a esta por sus principios religiosos. 

Los autores del Acta para Poner Fin a la Vida, AB2x15 son los demócratas Susan Talamantes, asambleísta de Stockton; el líder de la mayoría en el Senado, Bill Monning  y la senadora Lois Wolk.

“Los individuos con una enfermedad terminal ya no serán forzados a sufrir sin necesidad en sus últimos días cuando una opción más compasiva está disponible”, expuso Monning.

Brown no ha dejado entrever ninguna posibilidad a favor o en contra de la medida, que en seis ocasiones anteriores ha fracasado en convertirse en ley. Quienes apoyan la muerte asistida llevan 30 años en el esfuerzo. Nunca antes habían conseguido que la Asamblea y el Senado la aprobaran, hasta este año.

Si el gobernador Brown hace ley la muerte asistida, California sería el quinto estado de la nación en contar con una legislación de esta naturaleza. Los estados que ya ofrecen la opción de la muerte asistida son: Montana, Oregon, Washington, y Vermont.

El caso de la joven Brittany Maynard impulsó  la legalización de la muerte con dignidad en California.
El caso de la joven Brittany Maynard impulsó la legalización de la muerte con dignidad en California.

A partir de Brittany Maynard, una residente de San Francisco, con cáncer cerebral quien se mudó a Oregon para tener una muerte asistida en noviembre de 2014, el apoyo ha crecido de manera increíble, dijo Patricia Portillo, portavoz de la organización Compassion & Choices en California, patrocinadora de la pieza legislativa.

Un sondeo reciente de la Universidad de California en Berkeley arrojó que al menos el 75% de los latinos apoyan la muerte asistida en California.

Una vez que el gobernador Brown reciba la medida, tiene 12 días para firmarla o vetarla.

“Esperamos que el gobernador muestre la misma compasión que los legisladores tuvieron para aprobarla, ya que muchas personas mueren de forma horrible”, dijo Portillo.

Luis Alvarado, portavoz de los grupos en contra, comentó que el gobernador ha recibido muchas presiones para hacer ley lo que llamó el suicidio asistido. “Lo quieren atacar por el lado de que fue seminarista pero a pesar de su formación católica, él ha demostrado ser muy liberal al apoyar leyes relacionadas con el aborto”, indicó.

Añadió que deplora que el segundo intento por sacar la muerte asistida de la legislatura después de que estaba muerta por este año, se haya hecho prácticamente a escondidas, y sin participación del público.

Impactará a pobres y poblaciones en desventaja

El arzobispo de Los Ángeles, José H. Gómez, profundamente afectado por la decisión de la legislatura de California, dijo que los pobres, ancianos, minorías y discapacitados van a sufrir si se hace ley esta medida.

“Ya de por sí sabemos que las familias pobres, los afroamericanos, latinos e inmigrantes no tienen acceso a un cuidado de salud con calidad y sus opciones de tratamiento son muy limitadas cuando enfrentan una enfermedad terminal o seria”, señaló.

El  arzobispo de Los Ángeles, José Gómez, manifestó su “profunda preocupación” por la ley de suicidio asistido ABX2 15 aprobada ayer en el Senado de California. /EFE
El arzobispo de Los Ángeles, José Gómez, manifestó su “profunda preocupación” por la ley de suicidio asistido ABX2 15 aprobada ayer en el Senado de California. /EFE

Cuestionó que los legisladores no hayan tenido la oportunidad de considerar que las poblaciones en desventaja tienen un escaso acceso a médicos, cuidado de hospicio y medicamentos para aliviar el dolor debido a las prácticas de las compañías de seguros de salud.

Enfatizó que está muy preocupado por los millones de hermanos y hermanas que confían en Medi-Cal y otras formas de cuidado de salud subsidiado. “Esta legislación no les da derechos explícitos o garantías que les permita escoger ser tratados y cuidados en vez de matarse a sí mismos“, expuso.

Remató al decir que la legislatura no legaliza la ayuda para morir, lo que legaliza es la capacidad de un doctor para escribir recetas con el propósito expreso de matar a otro ser humano.

Un botón que promueve el derecho a la muerte asistida se muestra durante una reunión anual de la Sociedad Hemlock en San Diego, CA.
Un botón que promueve el derecho a la muerte asistida se muestra durante una reunión anual de la Sociedad Hemlock en San Diego, CA.

¿Para qué vivir con dolor?

El reverendo Sergio Camacho de la Iglesia Metodista de Montclair apoya la muerte asistida porque dice que para qué vivir con dolor y morir como basura cuando la medicina puede ayudar a acabar la vida con dignidad.

“Esta medida es fabulosa. Si yo tuviera un hijo, hija, o esposa con una enfermedad terminal, los apoyaría para que consiguieran una receta médica que les permitiera poner fin a sus vidas cuando las medicinas ya no les hacen nada“, comentó.

Anotó que la ciencia es un regalo de Dios y tiene que aprovecharse. “La muerte asistida para los enfermos terminales sería un descanso para el estado y las familias. La Iglesia Católica debe agarrar la onda porque cada quien tiene escritos sus días”, anotó.

El religioso hizo ver que al aprobar la muerte asistida, California será vista en el mundo como un estado libre y soberano. “Así como lo hizo con los homosexuales, lo puede hacer con la muerte asistida y darle a la gente la libertad de decir si quiere o no seguir con una vida llena de dolor”, comentó.

Consideró que el gobernador Brown firmará feliz esta medida.