DACA no es suficiente para el progreso de los “soñadores”

Dos recientes sondeos de jóvenes con Acción Diferida revelan que la participación laboral y educación de estos jóvenes ha mejorado, pero su progreso y estatus temporal no les permite avanzar tan rápidamente como podrían. Muchos llevan el peso de sus familias inmigrantes.
Sigue a La Opinión en Facebook
DACA no es suficiente para el progreso de los “soñadores”
El programa de Acción Diferida para los llegados en la infancia (DACA) los protege de la deportación y les otorga un permiso de trabajo con opción a renovarse.
Foto: Belhú Sanabria / La Raza

Tres años después de implementado el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), del que casi 700,000 jóvenes “dreamers” se han beneficiado, las mejoras en sus condiciones económicas y sociales son evidentes, pero no suficientes para asegurar el éxito de esa generación, que además lleva el peso de ayudar a sus familias.

Esa es la conclusión de dos sondeos de “Dacamentados” dados a conocer esta semana, tras cumplirse los tres años de la implementación del programa que otorgó permiso de trabajo y alivio contra la deportación a 681,345 jóvenes indocumentados que vinieron cuando eran niños.

Se estima que otros 423,000 esperan ser elegibles al cumplir los 15 años.  Casi 400,000 jóvenes ya han renovado su DACA al expirar tras sus dos primeros años, un proceso que aún continúa.

Lo que hallaron los dos sondeos, realizados por la organización United We Dream y por la Universidad de California respectivamente, es que el programa DACA ha significado para sus beneficiarios el acceso a mejores oportunidades de empleo, de estudio, acceso a seguro de salud y mayor independencia financiera, pero también ha hecho a estos jóvenes más responsables de sus familias, al tiempo que tiene sus limitaciones, entre otras cosas porque es sólo un estatus temporal.

“El efecto de DACA en nuestra comunidad ha sido beneficioso, pero los jóvenes inmigrantes y sus familias todavía enfrentan problemas económicos y barreras sociales por su estatus migratorio”, dijo Zenen Jaimes Perez, analista de United We Dream. “Los “Dacamentados” están apoyando y elevando a sus familias económicamente sin mucho apoyo”.

Por un lado, los beneficios son claros: 30% de los dacamentados regresó a la escuela después de recibir el beneficio, 80% está trabajando y siente que tendrá más facilidad en lograr sus objetivos profesionales, pero al mismo tiempo, 85% piensa que aún está restringido por su estatus migratorio.

Una cuarta parte revela haber sentido discriminación en su lugar de trabajo debido a su estatus.

Pero aunque su participación en el mercado laboral es alta, la mayoría aún gana el mínimo. Los trabajos más comunes son restaurante (principalmente comida rápida), ventas (16%), sólo 10% tiene un trabajo profesional como maestro o contador.

El salario promedio es de 11,47 dólares la hora, un poco más que los jóvenes sin DACA (cuyo promedio es 10 dólares). Un 44% reportó que sus ingresos no cubren sus gastos mensuales.

Según las investigaciones DACA ofrece mayor tranquilidad personal a esta generación de jóvenes inmigrantes, aunque muchos siguen preocupados por la deportación de familiares inmediatos, ya que la inmensa mayoría pertenece a familias mixtas, donde algunos miembros son ciudadanos, otros dacamentados, otros residentes, pero un 77% de sus padres son indocumentados.

En cuanto a sus responsabilidades familiares, los jóvenes con DACA están tomando buena parte del peso de familias donde la mayoría de sus miembros aún son indocumentados.

Un 62% reporta estar ayudando económicamente a  sus familias. En muchas de estas, es el único miembro con un permiso de trabajo. Un 70% reporta ser el “traductor” de su familia, 72% llena documentos importantes y 37% asiste a reuniones escolares padre-estudiante por sus hermanos menores.

El nombre de muchos de estos jóvenes está en contratos importantes para las familias: 25% tiene el título del carro familiar a su nombre y 12% en la hipoteca de la casa.

 

 

 

 

Alrededor de la web