EEUU acuerda con 11 países un pacto de libre comercio

El llamado TPP es el mayor acuerdo comercial en décadas y supone la eliminación progresiva de 18,000 tarifas a la exportación
EEUU acuerda con 11 países un pacto de libre comercio
Foto: Efe

Después de cinco años de negociaciones, EE UU ha cerrado en Atlanta un acuerdo comercial con 11 países del área del Pacífico: México, Perú, Chile, Nueva Zelanda, Australia, Sinpapur, Brunei, Maylasia, Vietnam, Japón y Canadá.

Se trata del mayor pacto de este tipo en dos décadas y tiene como objetivo la eliminación progresiva de 18.000 tarifas a la exportación entre estos mercados.

Estos países, que suponen casi el 40% del PIB mundial, no solo abren las puertas de sus aduanas a carros, medicinas y alimentos sino que además se vinculan por nuevas regulaciones en cuestiones laborales, ambientales, de propiedad intelectual y agricultura entre otras cuestiones. Especialmente en materia laboral, desde la Casa Blanca se afirma que el acuerdo establece los mayores estándares puestos en marcha hasta la fecha en otros tratados comerciales.

“Se requiere que todos los países adopten las regulaciones establecidas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en la Declaración sobre Principios Fundamentales de Derechos en el Trabajo”, según el Gobierno. Es decir, hay libertad para formar sindicatos y negociación colectiva en todos los países firmanes, se prohíbe el trabajo infantil y forzado, además de obligarse a ciertas condiciones aceptables de trabajo como salario mínimo, determinadas horas de trabajo y protección contra la discriminación.

Desde el Gobierno, que ha empeñado mucho capital político del presidente Barack Obama,  se defiende que el TPP es la mayor expansión de derechos laborales en la historia, que incluye renegociar el aún controvertido Nafta, y supondrá que cientos de millones de personas estén protegidos por estándares de la OIT. Adicionalmente se amplían las regulaciones ambientales, se ayuda por primera vez a las pequeñas y medianas empresas para que se beneficien del comercio y se da prioridad al buen gobierno y la lucha contra la corrupción.

Con todo, políticos progresistas como el candidato demócrata Bernie Sanders y la senadora Elizabeth Warren, han renovado su oposición a este acuerdo. Sanders dice que supondrá más pérdidas laborales y perjudicará a los consumidores. El presidente del AFLO-CIO, Richard Trumka afirmaba que están defraudados porque se hayan acelerado las conversaciones del TPP y dice que aparentemente se han hecho “concesiones problemáticas para finalizar el acuerdo”. Esta agrupación sindical pide el texto completo de lo acordado y a los legisladores que tengan cautela al evaluarlo antes de votarlo. El Congreso puede votar o no este acuerdo pero no puede enmendarlo.

Desde las Cámaras de Comercio, que representan intereses empresariales, no obstante se ha recibido con los brazos abiertos este pacto aunque se espera conocer los detalles del mismo. “Las elevadas tarifas y otras barreras niegan a los productos y servicios hechos en América un campo de juego justo”, dijo ayer en un comunicado Thomas Donahue. Desde esta organización se han quejado tradicionalmente que EE UU se ha quedado lejos de otros países que han cerrado tratados comerciales y ayudado a rebajar trabas de ventas internacionales.

China fuera

El gigante asiático no se quiso sumar al tratado y ahora este se contempla como una forma de plantar cara a la fuerte influencia económica de China en esta zona.