Más pistolas ‘Taser’ para agentes del LAPD

Más de 7,000 agentes portarán las armas
Más pistolas ‘Taser’ para agentes del LAPD
Poco más de 7,000 agentes en Los Ángeles estarán equipados con la pistola taser.
Foto: Suministrada / LAPDonline.org

Con el fin de reducir los casos de muertes a manos de agentes policiacos en Los Ángeles, ahora todos los policías angelinos estarán equipados con pistolas ‘Taser’, informó KPCC.

Según un comunicado, el cual obtuvo KPCC, la Policía de Los Ángeles (LAPD) proporcionará una pistola que lanza choques eléctricos a tantos agentes sea posible.

A comienzos de 2015, el LAPD comenzó a equipar sus elementos con la pistola Taser modelo X26P, la cual lanza los electrochoques a una distancia máxima de 25 pies y manda los choques en lapsos de 5 segundos. A parte de eso, las armas están programadas para encender las cámaras corporales que portan los agentes al momento de utilizarse.

El LAPD ya cuenta con 3,200 pistolas y se planean obtener unas 4,000 adicionales. Cada pistola tiene valor por encima de $850, y cada aguja eléctrica $21 — aunque por lo regular las agencias del orden consiguen los aparatos por un costo reducido.

Actualmente, según datos del sitio de internet del LAPD, hay unos 9,000 agentes que patrullan las calles. A base de esos números, poco más de 7,000 uniformados portarían el arma, o como se especifica en el comunicado, se les proporcionará una pistola si “hay una disponible en su estación”.

El utilizar el arma reduce la probabilidad de fuerza letal por parte de los policías al efectuar un arresto, según el memorando. En junio, el LAPD reportó que tan solo en 2015, han muerto 22 personas en tiroteos con agentes angelinos.

Sin embargo, el mal uso de la pistola de electrochoques también puede ocasionar muertes.

Según datos de la organización Amnistía Internacional (AI), tan solo en California, de 2001 a 2012, un total de 92 personas murieron tras ser electrocutados con el Taser — casi un quinto de los 500 casos que se registraron a nivel nacional.

A nivel nacional no existe un protocolo determinado o límite de uso para el arma de electrochoques, algo que, según AI, debe de cambiar antes de equipar a agentes.