Vecinos de familia muerta en Downey: “Oímos los gritos de la madre”

La identidad de las víctimas no fue revelada
Vecinos de familia muerta en Downey: “Oímos los gritos de la madre”
Vecinos relatan que escucharon gritos venir de la unidad residencial de la familia encontrada muerta.
Foto: Isaías Alvarado / La Opinión

Los vecinos del apartamento en la cuadra 7300 de la calle Neo, en Downey, donde anoche una pareja y su hijo habrían muerto en un aparente homicidio-suicidio, de acuerdo a la Policía, se estremecen al platicar de lo que ocurrió ahí.

El hallazgo se reportó a eso de las 8 p.m., cuando familiares y el administrador del edificio acudieron a la residencia de la pareja. Al parecer, sus familiares no habían tenido noticias de ellos en dos días.

La mujer y un niño de 1 año fueron encontrados en la bañera llena de agua y el cuerpo del hombre se encontraba en una habitación.

“No pude dormir anoche de pensar en eso”, dijo Nancy Gallegos, quien vive en el mismo completo de apartamentos donde sucedieron las muertes.

“Anoche todos oímos los gritos de la madre”, relató.

Su esposo, Michael Gallegos, recuerda a la pareja fallecida como vecinos nuevos que solían saludar de vez en cuando y con los que jamás tuvieron alguna diferencia.

“Fue sorprendente, nunca pensé que algo así pasará enfrente de nosotros”, comentó.

Una vecina que conocía a la pareja dijo que la mujer fallecida estaría embarazada.

Fachada del apartamento donde residía la familia en Downey.
Fachada del apartamento donde residía la familia en Downey.

En la ventana del apartamento 5, donde ocurrió el incidente, hay un dibujo alusivo al Día de Brujas (Halloween), en el cual se aprecia a una pareja de muertos (personajes del cineasta Tim Burton) y arriba hay una calavera con unas alas.

María González, quien conocía a la pareja, se sorprende al relacionar la ilustración con lo que pasó dentro de la vivienda. “Lo hicieron como sabiendo que ya no iban a existir”, expresó. “Hasta me dieron escalofríos, creo que quizás ellos lo planearon”, agregó.

González, quien ha vivido en la zona por más de veinte años, dice que vio a la pareja por última vez el sábado por la noche. Platicó un poco con ellos porque les previno del lugar donde habían estacionado su vehículo, una zona prohibida en ciertos momentos en la calle Neo.

“Yo miraba al señor que caminaba agarrando de la mano al niño”, contó González. “Me duele hasta el estómago porque a todo mundo le puede pasar eso”.

La policía desconoce la causa de la muerte pero están manejando la investigación como un posible homicidio-suicidio.

La identidad de las víctimas no fue revelada.