Denuncian uso excesivo de “Tasers” por agentes fronterizos

Al menos tres personas han muerto tras recibir una descarga de la pistola eléctrica

Denuncian uso excesivo de “Tasers” por agentes fronterizos
Alex Martín (der.), de 25 años, murió en 2012 luego que un taser fue lanzado a su coche y explotó.
Foto: Captura / NBC San Diego

El diario Los Angeles Times denunció el uso excesivo de fuerza con armas Tasers, dispositivos que producen descargas eléctricas paralizantes, por parte de los agentes fronterizos de EEUU, tras examinar 450 casos ocurridos entre 2010 y 2013.

El diario recuerda, en un artículo publicado la semana pasada, que los agentes de la Guardia Fronteriza comenzaron a utilizar esos dispositivos en el 2008 con el fin de disminuir las muertes.

“La agencia comenzó a distribuir Tasers, un dispositivo manual que produce una rápida descarga paralizante, como una forma rápida y segura de poner fin a las confrontaciones”, recuerda el periódico.

Poco más de 7,000 agentes en Los Ángeles estarán equipados con la pistola taser.
Poco más de 7,000 agentes en Los Ángeles estarán equipados con la pistola taser.

El rotativo analizó 450 casos en los que se utilizaron Tasers entre los años 2010 y 2013 y descubrió que en, “al menos 70 ocasiones”, los agentes utilizaron los dispositivos contra gente que estaba escapando incluso cuando no se produjeron señales claras de que existiese resistencia o que los agentes estuviesen en peligro.

El análisis reveló también que los agentes dispararon las armas en seis ocasiones contra personas que estaban tratando de trepar sobre el alambrado que separa a México de Estados Unidos.

Los Angeles Times reveló que dos personas sufrieron una descarga eléctrica cuando tenían esposas puestas y otros dos sufrieron cinco descargas con la pistola, pese a que las reglas determinan que nadie debería de sufrir más de tres.

El análisis de los datos reveló, además, que tres personas murieron tras recibir una descarga de la pistola y, en un caso, un joven de 24 años, Alex Martin, falleció abrasado después de que un agente aduanero rompiese la ventanilla de su vehículo y le disparase con una Taser, lo que provocó una explosión.

Algunos, como José Gutiérrez Guzmán, un mexicano de 45 años que creció en Los Ángeles, sufrieron heridas de gravedad a raíz de una descarga con la pistola Taser en el 2011 cuando Guzmán trataba de escapar de una oficina de inmigración en el estado de Arizona.

El periódico californiano indicó que Guzmán sufrió daños cerebrales permanentes tras caer al suelo y recibir un golpe en la cabeza, según una demanda que presentó contra el Gobierno federal y que está pendiente todavía de solución.

El análisis del diario angelino concluyó que a la mayoría de las personas que sufrieron la descarga eléctrica se las encontró cruzando la frontera entre México o Estados Unidos o eran sospechosos de estar de forma ilegal en EEUU pero no afrontaban cargos graves.

La organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional ha responsabilizado al uso de Tasers de 540 muertes en Estados Unidos entre 2001 y 2013.

Estudios realizados por el Departamento de Justicia sostienen, por el contrario, que solo se han producido heridas graves a raíz del uso del dispositivo en menos del 1% de los casos.

Los estudios del Departamento de Justicia, a los que hace referencia el rotativo, tampoco han encontrado pruebas claras de que los dispositivos provoquen ataques cardíacos.