Le explotó el cigarrillo electrónico y se quedó sin dedo

El joven hispano asegura que los cigarrillos electrónicos no solo son dañinos para la salud...
Le explotó el cigarrillo electrónico y se quedó sin dedo
Vicente Garza muestra los daños a la mano que sufrió por una presunta explosion de un cigarillo electrónico.
Foto: Araceli Martínez Ortega / La Opinión

Vicente Garza es prueba de que los cigarros electrónicos no son solo dañinos por los químicos que poseen. En algunos casos, según dice que el joven de 23 años, también significan una amenaza explosiva.

Garza aduce que uno de estos aparatos le explotó en la boca, lo que le causó perder el dedo índice y sufrir lesiones serias en la lengua que a veces hacen difícil entender lo que dice. Pero no es el único que ha sido víctima de las explosiones de estos cigarrillos. Garza, junto a dos jóvenes más, interpusieron tres demandas contra los distribuidores y vendedores de tabaco electrónico en busca de una compensación al daño físico y emocional sufrido.

“Era de noche, cuando me fui al baño a fumarme un cigarro electrónico, de repente estalló, hizo pedazos el vidrio del espejo y me llené de pánico al ver que la nariz no paraba de sangrar. Me tuvieron que llevar al hospital de inmediato. Fue muy dramático”, recuerda Garza, quien reside en Bakersfield y llevaba poco más de un año como fumador de cigarrillos electrónicos cuando el 16 de octubre asegura fue víctima de la explosión.

“Han pasado cuatro semanas y todavía tengo dolor, siento mis dedos entumidos, no puedo dormir bien en la noche”, expone el muchacho cuyo dedo índice izquierdo le fue amputado. Cabe decir que es zurdo, por lo que la pérdida del dedo tiene un mayor impacto. Garza permaneció siete días hospitalizado, tuvo dos cirugías en la lengua y en el dedo.

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Vicente Garza muestra en detalle los daños sufridos en su mano, boca y cómo quedó el baño de su casa tras la explosión del cigarro electrónico que fumaba. (Araceli Martinez/La Opinión)

Las tres demandas a nombre de los tres jóvenes contra las corporaciones distribuidoras y vendedoras fueron interpuestas por el abogado Gregory L. Bentley.

La explosión a causa del recalentamiento de las baterías de litio se han convertido en un problema nacional”, señala el abogado Bentley.

Vicente Garza no ha sido la única víctima de la explosión de cigarros electrónicos, otros dos jóvenes presentaron junto con él demandas por las heridas causadas por las explosiones. (Araceli Martinez/fotos).
Vicente Garza no ha sido la única víctima de la explosión de cigarros electrónicos, otros dos jóvenes presentaron junto con él demandas por las heridas causadas por las explosiones. (Araceli Martinez/La Opinión)

Citó el caso de dos jóvenes más víctimas de explosiones a los que defiende, Danny Califf a quien el 23 de febrero presuntamente le explotó la batería del cigarro electrónico en el oído cuando se lo acercó para escuchar un silbido que emitía. “Al explotar le causó quemaduras de segundo grado en la cara, oído y cuello; le dejó un hoyo en el cachete izquierdo, fractura en el pómulo, contusión cerebral y hospitalización. Eso sin contar las heridas emocionales”, indicó.

A la tercera víctima, Greg Phillips, el 11 de septiembre pasado cuando caminaba a la tienda de cigarrillos electrónicos, supuestamente se le prendió la batería que llevaba en su bolsillo izquierdo, lo que le causó quemaduras de segundo grado en casi toda la pierna izquierda. Fueron tan severas que tuvo que pasar 11 días en el hospital y fue sometido a dos dolorosas cirugías.

“Queremos que estos muchachos sean compensados, pero también vamos a poner presión a una industria que no está regulada en el país y que necesita poner la seguridad en primer plano, y antes de vender estos cigarros, asegurarse que son probados para que no vayan a explotar y causar daños”, mencionó.

En Estados Unidos hay 2.5 millones de persona que usan cigarrillos electrónicos.

Dijo que a raíz de que ganó un caso este año, de una muchacha de Riverside, Jennifer Ries, a quien le explotó un cigarrillo electrónico en marzo de 2013 cuando iba en su auto y le quemó las piernas, para quien consiguió una compensación de 1.9 millones de dólares, ha recibido muchas llamadas telefónicas de Virginia, Ohio, Utah y California con reportes de explosiones.

A diferencia de los cigarros tradicionales, los electrónicos no contienen ninguna advertencia en su envoltura de que pueden explotar. El abogado Bentley precisó que la demanda es contra las distribuidoras y vendedoras porque el 90% de las corporaciones que los manufacturan están en China. “No hay manera de demandar a esas empresas en China”, se lamentó. Las demandas fueron entabladas en la Corte Superior del Estado de California en el condado de Kern y Orange donde ocurrieron las explosiones.

La Opinión contactó a dos de los negocios demandados en la querella interpuesta por Vicente Garza, Mr Cigar y Luxor Cafe Vape Loung, negocios de Bakersfield, California y ambos propietarios dijeron que no tenían comentarios.

La Smoke-Free Alternatives Trade Association  (SFATA), el más grande grupo que aboga por los productos de la industria del vapor, indicó en un comunicado que no podia comentar sobre la demanda en específico, pero agregó que  “aunque estos incidents se toman muy seriamente, millones de exfumadores a través de Estados Unidos y en el extranjero continúan usando estos productos como están diseñados”.

La Asociación indicó que para que los cigarillo electrónicos funcionen apropiadamente, recomienda lo siguiente:

  • No usar cargadores o baterías incompatibles
  • Seguir las direcciones de uso de las baterías
  • Evitar dejar caer el aparato y el contacto de las baterías con objetos de metal como monedas, llaves o joyas
  • Mantener el aparato fuera de temperaturas extremas como calor o frío
  • No dañar las baterías o dejarlas que se mojen