Warriors imparables: ahora quieren superar a los Bulls de Michael Jordan

Golden State batió el récord de victorias consecutivas desde el arranque: llegaron a 16 triunfos en fila; el mejor registro de la historia de la NBA lo marcó Chicago en 1996, con 72 éxitos y 10 derrotas

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Warriors imparables: ahora quieren superar a los Bulls de Michael Jordan
Stephen Curry, el MVP de la NBA lidera a un equipo que ha logrado la mejor racha en la historia de la liga en un arranque de temporada.
Foto: Getty Images

Michael Jordan se retiró del básquetbol en 1993 para jugar al beisbol y abrió un espacio para que Houston Rockets, liderado por Hakeem Olajuwon, se entrometiera en la dinastía de Chicago Bulls.

Cuando Jordan volvió a jugar el 25 de marzo de 1995, con el número 45, dado que su legendaria camiseta N° 23 había sido retirada, era el mismo de siempre, pero el equipo no. Necesitaba reorganizarse para asimilar su regreso. Los Bulls perdieron en la segunda ronda de los playoffs de la temporada 1994/95 con Orlando, una formación de gran nivel con Shaquille O’Neal y Penny Hardaway. Luego los Rockets vencieron a los Magic en la final.

Tras las vacaciones, Phil Jackson, Jordan y los Bulls tuvieron tiempo de sobra para recuperar el dominio.

Tenían a Scottie Pippen y a Toni Kukoc. Eran un gran equipo. Pero faltaba algo. Necesitaban renovar ese espíritu que los había llevado al tricampeonato entre 1991 y 1993. Y jugaron una carta peligrosa con la contratación del rebelde veterano Dennis Rodman (por entonces tenía 34 años). El prontuario conflictivo de un jugador que había sido archirival de Jordan era todo un riesgo, pero la jugada salió perfecta.

Los Bulls descolgaron la camiseta 23 del techo y se la devolvieron a Jordan. Luego se convirtieron en un equipo hambriento, decidido a todo. Recuperaron el anillo de la NBA, por supuesto, pero además, en aquella temporada, impusieron un récord que hoy parece imposible, casi ridículo. Ganaron el 87.8% de los juegos. Terminaron la temporada regular con 72 triunfos y apenas 10 derrotas.

Con el éxito de anoche ante Los Angeles Lakers por 111-77, Golden State superó la marca histórica de triunfos seguidos desde el arranque. Llegaron a 16 en fila. Washington Capitols, en la temporada 1948/49, y Houston Rockets, en la 1993/94, habían caído después del 15° triunfo.

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Los pronósticos siempre pusieron reparos en las posibilidades de los Warriors, ya que son un equipo muy joven y se supone que la experiencia es determinante en los momentos importantes. Pero contra esos mismos presagios lucharon hace cinco meses cuando ganaron con autoridad el título ante el Cleveland de LeBron James. Ahora tuvieron un comienzo arrollador. Una arremetida que hace pensar que son capaces de cualquier cosa. Incluso de derribar aquel registro histórico de los Bulls de Michael Jordan.

Es cierto, falta mucho. Apenas se completó una quinta parte de la temporada regular. Pero, ¿porqué no imaginarlo? Hoy todos los amantes de la NBA se preguntan si la hazaña es posible.

Steve Kerr, DT campeón, no pudo dirigir a Golden State en el comienzo de la temporada. Por una operación, tuvo que dejar como técnico a su asistente Luke Walton. Pero ante la comparación de los Bulls de Jordan con los Warriors de Curry, comentó: “Lo primero que pienso es que es imposible comparar. Las épocas son diferentes, hasta las reglas son distintas”.

Un punto muy importante es repasar los rivales. ¿Aquella NBA era más competitiva que esta?, ¿había mejores equipos?, ¿y mejores jugadores?

Son muchas preguntas y todas muy subjetivas. Cada fanático tendrá su opinión. Se puede repasar a los principales equipos de aquella época y los de ahora, para que cada uno elija. ¿El pasado fue mejor?

En 1996, Chicago le ganó la final a Seattle Supersonics, que tenía como principales líderes a Gary Payton y Shawn Kemp.

Otros equipos poderosos en el Oeste eran San Antonio Spurs, con el Almirante David Robinson y Sean Elliot, pero aún sin Tim Duncan para conformar las Torres Gemelas. Utah Jazz, con John Stockton y Karl Malone también era sensación. Lo mismo que Houston, con Olajuwon y Clyde Drexler, o Phoenix, con Charles Barkley y Kevin Johnson. En el Este la amenaza seguía siendo Orlando, con Shaquille y Hardaway, y un poco detrás estaban los Knicks de Pat Ewing y los Hawks con Steve Smith y Mookie Blaylock

Hoy los principales equipos están en el Oeste, lo que significa que los Warriors jugarán más partidos contra equipos de esa conferencia. Los Spurs de Tim Duncan, Tony Parker, Kawhi Leonard, Manu Ginóbili y LaMarcus Aldridge parecen ser los candidatos naturales para pelear por llegar a la final. Oklahoma City, con Kevin Durant y Russell Westbrook también es una formación poderosa. Memphis se fue consolidando en los últimos años y con Mike Conley y Marc Gasol también es un rival duro.

Si se tiene en cuenta la División Pacífico, donde están los equipos contra los que Golden State jugará cuatro veces en la temporada, Los Angeles Clippers es un adversario peligroso, con Chris Paul, Blake Griffin y DeAndre Jordan. Los otros tres no parecen estar a su altura (Phoenix, Los Angeles Lakers y Sacramento).

Cleveland, con LeBron James y Kyre Irving (está lesionado y aún no debuto en esta temporada) sería, una vez más, su principal contrincante desde el Este.

Golden State tiene un fabuloso poder de fuego a distancia (41.6% en triples). Eso, en primer lugar, le permite tener marcadores muy elevados, difíciles de equiparar. Pero además, esa herramienta los rescató más de una vez en encuentros en los que estaban perdiendo por diferencias grandes. Stephen Curry, Klay Thompson o Andre Iguodala pueden entrar en ráfagas anotadoras que les permiten recortar grandes desventajas en apenas un par de minutos. No por tener un estilo fluido y vistoso en ofensiva es menos equipo en defensa. Al contrario, tienen el ímpetu que le aporta Draymond Green y la confiabilidad que le da Harrison Barnes.

Los Warriors están en una racha fantástica. La mejor de la historia desde el comienzo de una temporada. Con este nivel de confianza, pensar en las 72 victorias de Chicago ya no es una locura.