Tres documentos para que una crisis médica no sea una catástrofe financiera

Un poder de representación, un poder médico legal y un testamento vital pueden protegerte a ti y a tu familia

Tres documentos para que una crisis médica no sea una catástrofe financiera
Foto: Shutterstock

¿Qué sucede si un accidente o una enfermedad te deja incapacitado para manejar tus asuntos financieros o para decirles a tus médicos cómo desearías que te trataran? Estos 3 documentos pueden informar a tu cónyuge, tu pareja o un amigo cercano sobre tus preferencias en una crisis médica y darles el poder de actuar en tu nombre.

Piensa en un poder de representación financiero, un poder médico legal y un testamento vital como un “¡ábrete sésamo!” que ayuda a que las cosas se hagan cuando tú no puedes hacerlas por ti mismo. Sin ellos, incluso tus seres más queridos y cercanos pueden verse excluidos de las conversaciones de toma de decisiones con los médicos, o carecerán de los medios para pagar la hipoteca sin pasar por procesos judiciales tardados y estresantes.

Con esos documentos, pueden asegurarse de que tus finanzas se mantengan saludables mientras tú te recuperas. La buena noticia es que el proceso es simple y barato. En general, lo único que necesitas hacer es llenar correctamente un formulario de unas cuantas páginas en el que debes llenar los espacios, y firmarlo frente a un notario público. Debido a que algunos estados tienen sus propios formularios para poderes médicos legales, lo mejor es buscar en Internet el nombre de tu estado y la palabra “poder médico legal” para descargar el formulario correcto.

Algunos bancos y compañías de corretaje también cuentan con formularios propios; en ese caso, es posible que necesites preparar tanto el formulario oficial de tu estado como el formulario que proporciona tu institución financiera. Los formularios se pueden descargar de forma gratuita: el galardonado software de Nolo WillMaker Plus cuesta $54.99 pero incluye también todos los formularios de instrucciones anticipadas sobre atención médica y planificación testamentaria.

Sin embargo, hay un detalle a tener en cuenta, y es muy importante: tienes que firmar y sellar oficialmente estos documentos antes de que se presente una crisis médica. Una vez que esto suceda, será demasiado tarde.

Poder de representación financiero: que se paguen las cuentas

Lo último que quieres en una crisis del cuidado de la salud es aliviarte y encontrar que tus finanzas son un desastre. Un poder de representación financiero le concede a la persona que tú designes, conocido como “tu agente”, la autoridad legal para acceder a tus activos para encargarse de asuntos de administración de dinero tan importantes como: pagar tus cuentas y tu hipoteca; la operación de tu pequeña empresa; declarar tus impuestos; reclamar tus beneficios de seguridad social; llevar a cabo transacciones con el banco y con tu corredor de seguros. Puedes darle a tu agente tanto poder como quieras.

Un poder de representación financiero se puede redactar para que entre en vigor en el momento que lo firmes. Muchas parejas tienen un poder de representación financiero activo para cada uno en caso de que algo le suceda a uno de ellos. Si decides hacer esto, asegúrate de especificar que quieres que el poder de representación financiero sea “permanente”, de lo contrario la autoridad terminará de manera automática si resultas incapacitado, justo cuando tu cónyuge lo necesita.

También puedes especificar que quieres mantener el control de tus asuntos hasta que un médico certifique que estás incapacitado. Este poder legal permanente “condicionado”, llamado así porque su efecto está condicionado solo a ciertas circunstancias, puede ser reconfortante si prefieres estar completamente a cargo.

Poder médico legal: que se acaten tus deseos

Con el énfasis que la industria del cuidado de la salud ha puesto en la privacidad del paciente, es muy importante designar un poder médico legal. También conocido como un poder legal permanente para la atención médica o, menos comúnmente, un poder de representación médica, esta directiva designa a un representante para supervisar tu atención médica y tomar decisiones sobre la misma en tu nombre si estás demasiado enfermo o lesionado para hablar por ti mismo.

Un representante de un poder médico legal afecta tus finanzas permitiendo o rechazando lo que pueden ser formas de tratamiento costosas. También puede tomar decisiones que pueden ayudar en tu completa recuperación, como el lugar dónde llevas a cabo tu rehabilitación.

“Es muy importante tener un poder médico legal, incluso para las parejas casadas”, aconseja Mantell, ya que la norma de privacidad de Ley de Portabilidad y Responsabilidad de los Seguros Médicos (HIPAA, Health Insurance Portability and Accountability Act) Privacy Rule) evita que los profesionales médicos compartan información o te permite implementar los deseos de un ser querido sin ese papel.

El poder médico también le otorga a una persona que no sea tu cónyuge acceso a la información que necesitan para tomar decisiones médicas a tu nombre. “Eso hace las cosas más fáciles”, según Mantell.

Testamento vital: que explique lo que quieres

Para dejar tus deseos en claro, necesitas un tercer documento legal: una directiva de cuidado médico, también llamada instrucciones anticipadas sobre atención médica o “testamento vital”. Este es el documento en el que dejas en claro qué tan lejos quieres que lleguen los médicos para conservar o prolongar tu vida.

Por ejemplo, ¿deseas que te practiquen reanimación cardiopulmonar (CPR) u otras medidas extraordinarias? ¿Deseas que te entuben para ayudar a la respiración o la alimentación? ¿O preferirías recibir solo cuidados paliativos para disminuir el dolor y el sufrimiento?

El poder médico y el testamento vital dependerán el uno del otro. “El poder médico legal te da acceso a información pero no te dice lo que tus seres queridos quieren que se haga, y la directiva de cuidado médico no sirve de nada a menos que tengas un poder médico”, indica Mantell.

Es difícil hablar de estos temas, pero hazlo de cualquier manera“, recomienda Mantell. “No es posible arreglar estos asuntos cuando estás en medio de una emergencia. Para entonces es demasiado tarde”.