Unidos para combatir el cambio de clima

Las consecuencias ya impactan las comunidades más pobres en Estados Unidos
Unidos para combatir el cambio de clima
¿Es la idea implementar una política en contra de lo que dice la ciencia?
Foto: BBC

Tuve el privilegio de ser parte de una delegación de cinco personas con mi organización donde participamos en la 21ª sesión de la Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas, conocida como COP21 en Paris, Francia.

Sé que cuando 190 países lleguen a un acuerdo no es un logro fácil, el Acuerdo de Paris está siendo llamado como un triunfo para el planeta. En realidad este acuerdo es una tragedia más que una victoria.

Borra el protocolo de Kyoto que hubiera sido un acuerdo obligatorio y con metas enfocadas. Este acuerdo mejor fuera llamado una tregua de desgaste. Fue ganada por una guerra de baja intensidad y una victoria manufacturada por los EE.UU. y el Presidente Obama.

Primero, lo que se está llamando una victoria del acuerdo es un sueño lejano, más que una meta realista.

En este año se estableció que hemos llegado al calentamiento de 1 grado centígrado desde el año 1850, algo que no había naturalmente pasado en miles de años en la atmosfera del planeta. Los países del mundo se comprometieron a mantener la temperatura media mundial muy por debajo de dos grados centígrados respecto a los niveles preindustriales, aunque los países se comprometen a llevar a cabo todos los esfuerzos necesarios para que no rebase los 1.5 grados.

Pero el compromiso de “no pasar los dos grados” está en rumbo de ser una gran ilusión. Las Naciones Unidas verificó que estamos rumbo a un calentamiento de 2.7 grados (aunque unos científicos del clima dicen que el realidad pasaremos los 3 grados). Esto ocurre porque los compromisos voluntarios sometidos por casi todos los países en el mundo, en anticipación del COP21, de sus intenciones nacionales para reducir sus emisiones de gases invernaderos no fueron ni discutidos, ni revisados durante las pláticas de París.

Segundo, los países dominantes representan el problema del calentamiento global como un problema que fue causado por toda la humanidad; pero en la realidad el problema fue causado por los países y las economías más dominantes de los pasados 150 años. Los Estados Unidos, la Unión Europea, Japón, Canadá, Nueva Zelanda y Australia han sido las locomotoras de emisiones contaminantes y de un consumo ilimitado de unos pocos al sacrificio de muchos en el mundo. Dado esos hechos estos países tienen una deuda climática con el mundo.

Eso me lleva al tercer punto. Lo más preocupante fue la adopción de un párrafo en el Acuerdo de París que asegura que no habrá responsabilidad financiera sobre los impactos de “daños y pérdidas” causados por el cambio de clima engendrados principalmente por los países ricos (este párrafo que los Estados Unidos empujo y que ni quería añadir el tema en el texto). Rebasar los 1.5 grados va causar devastación para las naciones isleñas, para África y America Latina . Los impactos de rebasar los 3 grados va causar una serie de genocidios y grandes migraciones forzada para los pueblos del Tercer Mundo.

Estos impactos no son ajenos, ya estamos viendo que los daños y pérdidas del calentamiento global están impactando nuestras comunidades más pobres en los Estados Unidos, especialmente la comunidad negra y latina. Ellas están y estarán enfrentando crímenes del clima, dado el legado del racismo en los Estado Unidos – veamos el Huracán Katrina y Nuevo Orleans, la sequía en California o las recientes inundaciones en Texas.

El trabajo de un organizador es ver las condiciones claras y concretas. Necesitamos construir un movimiento poderoso que enfrente y cambie un estilo de vida y consumo en este país que pon en peligro la supervivencia de la humanidad y de la madre tierra.

Regreso de Paris con un gran sentido de responsabilidad y compromiso. Les pregunto, ¿quién se quiere unir a esta tarea tan importante?