Joven DACA es nombrado un ángel de la comunidad

El oriundo de Jalisco, México, recibió el nombramiento por parte del Consulado General de México en Los Ángeles.

Pedro Ramírez recibió el reconocimiento del Consulado de México en Los Ángeles que lo acredita como "Ángel de la Comunidad".
Pedro Ramírez recibió el reconocimiento del Consulado de México en Los Ángeles que lo acredita como "Ángel de la Comunidad".
Foto: Araceli Martinez / La Opinión

Pedro Ramírez , un joven nacido en Jalisco, México criado entre el barrio Watts de Los Ángeles y Tulare en el Valle Central de California, fue nombrado ángel de la comunidad de Los Ángeles, por parte del Consulado General de México en Los Ángeles.

“Fue una sorpresa cuando llegue al consulado y me dijeron tú eres un Ángel de la Comunidad”, dice feliz el beneficiario de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).

Ramírez cree que se ganó este reconocimiento debido a su trabajo en la oficina del concejal Gil Cedillo. El joven organiza muchos eventos con la comunidad, refiere a las personas al consulado en asuntos de migración y trabaja muy de cerca con el Departamento de Protección del Consulado de México.

Del brazo de su mamá, Ramírez llegó a los Estados Unidos a los tres años de edad. “Mi papá trabajó muy duro en restaurantes y en la ordeña de vacas. Tenía dos o tres empleos. Mi mamá laboraba en un hotel”, recuerda.

Fueron sus padres quienes lo inspiraron a prepararse. “No querían que sus hijos llevaran la misma vida dura que ellos”, expresa.

Para pagar sus colegiaturas en la universidad, recuerda que tuvo que hacer de todo: trabajé en McDonald, limpiaba oficinas, registraba votantes, le organizaba sus casos a un abogado, conseguí una beca para ayudar a estudiantes pequeños en programas después a la escuela.

DACA cambia su vida

Ramírez dice que todos los días que va a trabajar a las oficinas distritales de Cedillo se da cuenta cómo ha cambiado su vida desde que tiene DACA.

“Ya no tenemos miedo a manejar y a salir a la calles. Hacemos cosas que nunca pensamos que serían posible. Ahora trabajo hasta con la policía, he conocido gente de todo Estados Unidos y son muy buenos conmigo”, comenta.

Este joven inmigrante tiene 27 años de edad, y una maestría en administración pública por la Universidad Estatal de California en Long Beach.