Médico y amigo: el Dr. Velázquez y su clínica médica en el sur de California

El Dr. Jorge Velázquez logró realizar su sueño de tener una clínica, Santa Adelina Medical, en Azusa
Médico y amigo: el Dr. Velázquez y su clínica médica en el sur de California
El Dr. Jorge Velázquez atiende a un paciente en su clínica en Azuza.
Foto: Virginia Gaglianone / La Opinión

No es fácil encontrar un rato libre para hablar con el doctor Jorge Velázquez, dueño de la clínica Santa Adelina Medical, en Azusa. Desde que llega al consultorio, el doctor latino, nacido en México, no para de atender a sus pacientes.

“Sale de un consultorio y entra al otro”, explicó la recepcionista de la clínica, antes de la entrevista. Y es que el inmigrante mexicano se toma el tiempo necesario para tratar a cada paciente en particular. “Trato a todos como si fuesen parte de mi familia”, explicó el galeno. “Hay jóvenes que hoy vienen a atenderse a la clínica, y a quienes conozco desde que eran bebés”.

La atención personalizada al paciente fue uno de los factores que motivó al galeno a abrir su propia práctica. “Mi papá era diabético, y de pequeño, solía acompañarlo a las consultas. No podía entender cómo algunos médicos ni siquiera nos miraban a los ojos. Para mí es fundamental tratar a los pacientes como hubiese querido que traten a mi padre”, señaló.

El Dr. Velázquez cumplió su sueño de tener clínica propia y brindar la mejor atención.
El Dr. Velázquez cumplió su sueño de tener clínica propia y brindar la mejor atención.

De Durango a Santa Barbara

Velázquez llegó de Durango, México, con su familia, en 1976, a los 4 años de edad. Sus padres obtuvieron una visa temporal de trabajo, que les permitió laborar en los campos de Santa Barbara, California, como trabajadores agrícolas.

“Yo trabajaba en el campo con ellos”, contó Velázquez, y recordó las terribles condiciones a las que están expuestos los trabajadores agrícolas, aún en la actualidad. “El problema es que mucha gente vive en condiciones terribles en su país, y no les queda otro remedio que aceptar esas condiciones de trabajo”, opinó.

Velázquez mencionó que, a pesar de todo el trabajo y esfuerzo, su papá nunca logró ganar más de $20,000 anuales para mantener a su familia. Y a pesar de no tener estudios o recursos económicos, sus padres siempre les inculcaron a él y sus hermanos la importancia de la educación.

“Mis hermanos y yo fuimos muy afortunados, y este país nos dio las oportunidades que quizás no hubiésemos tenido en México”, reconoció el médico.

Atender a los pacientes con esmero es un hábito para el Dr. Velázquez.
Atender a los pacientes con esmero es un hábito para el Dr. Velázquez.

Velázquez ingresó a la Armada y así pudo asistir a la universidad. Al graduarse, comenzó a trabajar para una clínica, pero en su mente siempre tenía la idea de abrir su propio consultorio. “Veía que muchas clínicas sólo estaban interesadas en el dinero, pero mis prioridades eran otras, quería poder ayudar más a los pacientes”, explicó.

Finalmente en 2004, Velázquez hizo su sueño realidad, y junto a otro amigo médico, lograron abrir Santa Adelina Medical.

Sí se puede, desafiar los obstáculos

“Los primeros dos o tres años fueron muy difíciles”, confesó el galeno, refiriéndose a la apertura de la clínica. Velázquez trabajaba durante el día en su consultorio, y por las noches, en salas de emergencia, para poder solventar los gastos y pagar los préstamos.

Entre los desafíos de tener su propia clínica, Velázquez mencionó los altos seguros que deben pagar los galenos. “Especialmente en California, hay abogados que están a la pesca de demandas. Incluso cuando haces todo bien, pueden hacerte un juicio. Conozco amigos que tuvieron que cerrar sus prácticas, como resultado de demandas legales”.

Otro desafío fue la aplicación del Sistema accesible de salud, más conocido como Obamacare, que según Velázquez perjudicó a muchos de sus pacientes. “Nuestra clínica atiende mayormente al público latino, que solía pagar en efectivo por sus consultas. Pero al estar mandados a comprar un seguro médico, que en realidad no es tan accesible, terminan pagando mucho más, por muy poca cobertura”, opinó.

Velázquez también indicó que su línea de trabajo requiere largas horas, y que al terminar el día, no siempre es posible desconectarse y dejar de preocuparse por los pacientes.

Sabiendo de las dificultades y sacrificios, ¿volverías a hacerlo todo otra vez?

“Definitivamente, sin ninguna duda”, aseguró.

Para más información sobre la clínica ubicada al 680 de la avenida Alosta Este, en Azusa, puedes llamar de lunes a sábado al 626 – 812-9733.