Latinos en cine y TV: aún queda mucho camino por recorrer. ¿Será 2016 mejor que 2015?

Muchas estrellas latinas lograron conquistar con su trabajo el cine y la televisión del país... pero aún queda mucho camino por recorrer
Latinos en cine y TV: aún queda mucho camino por recorrer. ¿Será 2016 mejor que 2015?
Gina Rodríguez es una de las estrellas indiscutibles de 2015, gracias a 'Jane the Virgin'.
Foto: THE CW

2015 fue un año bien curioso para los latinos en el mundo del cine y la TV en Estados Unidos.

Gina Rodríguez ganó un Globo de Oro por “Jane the Virgin”. Otra Rodríguez, Michelle, formó parte del reparto de la quinta cinta más taquillera de la historia en todo el mundo (“Furious 7”, con $1,515 millones). Por primera vez, una chica Bond acompañó al agente 007 en “SPECTRE” (Stephanie Sigman… aunque su papel fue de escasamente unos minutos). Sofía Vergara sigue en lo más alto del ranking de actrices mejor pagadas en la televisión. La pequeña pantalla también fue agradecida con Diego Boneta, que se unió al reparto de “Scream Queens”, serie creada por Ryan Murphy (“American Horror Story”, “Glee”), y con Jaime Camil, compañero de reparto de Rodríguez en la serie de CW. Óscar Isaac formó parte de la película que terminará siendo quizás la más taquillera de la historia (“Star Wars: Episode VII. The Force Awakens”). Michael Peña sigue siendo uno de los actores de reparto más solicitados (destacando especialmente su labor en “The Martian”, que ha recaudado $594.1 millones en todo el mundo). Benicio del Toro continúa mostrando su don como intérprete (“Sicario”). Jennifer López sigue siendo… Jennifer López en cine, TV y música. Y Alejandro G. Iñárritu, tras recibir nada menos que tres Oscar por “Birdman”, estrenó otro filme aclamado por la crítica, “The Revenant”, también fotografiado por Emmanuel Lubezki, quien obtuvo su segundo Premio de la Academia consecutivo con “Birdman” (tras “Gravity”).

¿Es todo ello motivo para lanzar las campanas al vuelo?

La respuesta es… probablemente no. Especialmente en cine.

Según el más reciente estudio de la MPAA (Motion Picture Association of America) en 2014, los latinos representaban el 17% de la población del país, pero eran el 25% de los espectadores en cine. En comparación, los afroamericanos con el 12% de la población, pero representan solo el 10% de espectadores en salas.

Según un estudio de USC’s Annenberg School for Communication and Journalism, de los 100 filmes más populares en 2014, solo un 4.9% de sus personajes eran latinos (de nuevo: la población hispana del país ronda el 17%)… frente a un 73.1% caucásicos.

Los responsables del estudio indicaron que tales cifras “no representan un cambio en el retrato de raza y etnicidad en cine desde 2007”. En 2007, los latinos represetaban un 15.1% de la población total del país.

El mismo reporte indicó que sólo un quinto de esos 100 largometrajes estaban protagonizados por una mujer y ninguno de ellos contó con una actriz mayor de 45 años como estrella principal.

Este año sólo “MacFarland USA” ($44.4 millones recaudados en EEUU), “The Boy Next Door”, con Jennifer López y Ryan Guzmán… en personajes “no latinos” ($35.5 millones), y “Hot Pursuit”, con Sofía Vergara haciendo de… Sofía Vergara ($34.5 millones), y “Un gallo con muchos huevos” ($9 millones) ingresaron cantidades correctas aunque para nada espectaculares en la taquilla.

Mientras, largometrajes como “Point Break”, con Édgar Ramírez, “The 33”, con Antonio Banderas, “A la mala”, con Asilinn Derbez y Mauricio Ochmann, “Spare Parts”, con George López, “Ladrones”, con Fernando Colunga, o “Wild Tales”, que fue nominada al Oscar, fueron básicamente ignoradas por el público.

¿La solución? En realidad es simple de escribir: más ejecutivos en estudios y compañías con poderes de decisión que representan la realidad del país (mujeres, latinos, afroamericanos, asiáticos…); más escritores capaces de contar historias universales, no limitadas a contenido que sólo interese a un demográfico concreto (aunque cineastas y productores afroamericanos como Tyler Perry son expertos en atraer a su comunidad con sus proyectos cinematográficos y televisivos); y, finalmente, e igual de importante, el apoyo de las audiencias.

Si los espectadores latinos ignoran el cine hecho por latinos (¿dónde está el “Creed” para los hispanos?), ningún estudio aprobará proyectos liderados por latinos. La culpa no apunta sólo a los demás.