Mexicanos que huyen a EEUU: Sin asilo, sin seguro médico, sin hogar…

Mexicanos que huyen a EEUU: Sin asilo, sin seguro médico, sin hogar…
Cuatro miembros de la familia Porras que ha solicitado asilo en EEUU.
Foto: Archivo: Gardenia Mendoza / Impremedia.

MÉXICO.- De la casa que tenía en Villa Ahumada, Chihuahua, a la que tiene hoy en Texas, “nada que ver”, cuenta Patricia Porras antes de echarse a llorar por los recuerdos de la bonanza, de cuando eran empresarios prósperos de los lácteos y los 20 miembros de la familia tenían casas grandes y hermosas que los criminales saquearon.

No dejaron piedra sobre piedra. Dicen que hoy sólo quedan pedazos de paredes, vigas tiradas en el piso sin nada adentro. Dicen que nadie intervino, nadie abrió la boca, ni el presidente municipal que vio partir en 2011 a la familia más rica de la zona en tres camionetas con las cosas que alcanzaron a meter ahí antes de que los malandrines los mataran como hicieron con dos de ellos que no se dejaron extorsionar y… ¡denunciaron!

Ya no tenemos nada allá ni nada aquí- resume Patricia al teléfono desde Texas.

Y cuando habla de nada es nada. O casi: si bien tienen un permiso de trabajo, el asilo político que solicitan por razones de seguridad, porque su vida corre peligro en México, no llega y dudan si va a aprobar: el 99% de las peticiones que hacen los mexicanos son rechazadas.

“Yo no quería estar aquí, aquí se batalla duro y nosotros allá éramos empresarios nos iba bien en México y aquí trabajamos en lo que aparezca, se gana poco”.

Ahora mismo, Patricia, su esposo Héctor Armando, y sus dos hijos están “endrogados” (endeudados) hasta el cuello porque el menor de los niños está enfermo, come poco y se quebró un hueso y sin seguro médico tuvo que firmar un compromiso de pago a largo plazo en el hospital y apenas pueden con las facturas.

El único gusto que tiene es que el mayor de los hijos –que ya es adolescente- está creciendo en un ambiente sano, sin criminales que lo quieran reclutar como sicario o distribuidor de droga porque las cosas allá “siguen igual”.

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La magia del 911

Por las noches, Laura Isela Montes aún se despierta sobresaltada. El sentimiento proximidad a la muerte que le dejó salir de un momento a otro de su casa en el Valle de Juárez mientras otras ardían a su paso en medio de una batalla entre el cártel de Juárez y el de Sinaloa no se le quita dormida.

“Cuando estoy despierta me siento segura porque sé que ahí está el 911”, cuenta en entrevista telefónica desde Texas.

El servicio de emergencia en Estados Unidos sí funciona y eso la tranquiliza aunque han pasado cinco años y su solicitud de asilo no tenga respuesta. “Creo que nuestro caso está en el aire porque ya ni siquiera nos citan en la corte”.

Tal como van las cosas no saben qué será de su futuro. Los dos hermanos que tiene en Chihuahua le cuentan que las cosas están tal cual las dejó, que los delincuentes siguen al mando de la zona, aunque se diga que todo está bien. De hecho –detalla- las familias que han querido regresar a México vuelven de inmediato a Estados Unidos.

Pero los Montes son tesoneros y ya todos se pusieron a estudiar: los tres hijos (de 20, 16 y 14 años) están en el college, preparatoria y secundaria y Laura también ya está en el preuniversitario, “por lo que se ofrezca”.