Burbujas: Buscando la unidad de los latinos

A pesar de las diferencias, hay similitudes alrededor de la experiencia como inmigrante
Burbujas: Buscando la unidad de los latinos
Foto: EFE

 

Rafael Soto, un viejo amigo de Los Ángeles, me habló por teléfono con un comentario interesante:

“Usted escribió en La Opinión sobre la necesidad de unir a los latinos para que sean políticamente importantes. Espero que mi comentario no le moleste: es casi imposible unificar a desiguales porque aunque todo el mundo habla de Latinoamérica yo quisiera recordarle que somos muy especiales y casi siempre enemigos de nuestros vecinos, enemistad que hemos traído a este país.”

“Piénselo y explíqueme como podemos unirnos para realmente tener importancia política en este país”.

Mil gracias Don Rafael, intentaré responderle…

Considero como Latinoamérica la zona geográfica de este continente que estuvo bajo los virreinatos españoles en la época de la colonia, incluyendo algunas islas del Caribe.

Somos una curiosa mezcla de naciones. En el extremo sur, está Argentina, país que debería de ser rico y que siendo de gente de alta escolaridad ha ido de un dictador a otro y no ha podido ocupar el lugar importante que debería tener en Sudamérica.Chile está en las mismas condiciones, y los demás tienen sus problemas propios y problemas entre ellos. Venezuela tiene actualmente una problemática particular muy grande que no voy a analizar.

A principios del siglo 19, Simón Bolívar intentó crear en Sudamérica una sola nación, y precisamente por individualidades y celos políticos, nunca lo pudo lograr.

Centroamérica tienen lo propio: Panamá vive del canal y no tienen mayor trato con sus vecinos. Nicaragua continúa bajo Ortega y tampoco se lleva con sus vecinos; Costa Rica es el más civilizado pero no ha mostrado interés en convertirse en el líder de los centroamericanos. Salvador y Honduras, países de donde provienen muchos inmigrantes a los Estados Unidos, están distanciados entre si y agobiados por las “maras”; y Guatemala resiente las acciones de su vecino México.

Y de México, que les puedo decir…

Además, en el área de Centroamérica y México, hay muchas tribus indígenas no integradas a su país, con sus particulares costumbres ancestrales, y por supuesto, no hay relación entre ellas.

Una forma que se me ocurre para unificar políticamente a los inmigrantes de los países arriba mencionados sería hacer una lista de los problemas que tienen esas personas en los Estados Unidos y buscar las coincidencias, porque seguramente nos aquejan situaciones comunes entre las muy particulares de cada uno.

Si nos unimos para solucionar uno de esos problemas comunes y lo logramos, nos daremos cuenta de la fuerza que unidos representamos y buscaremos de nuevo conjuntar esfuerzos para resolver otro asunto. Nos meteremos en un circulo virtuoso en el que nuestra fuerza unida quedara evidenciada y seguirá siendo aprovechada.