Trump y Cruz en lucha campal por los votantes de Carolina del Sur

El voto de los evangélicos puede ser decisivo en las urnas el próximo sábado
Trump y Cruz en lucha campal por los votantes de Carolina del Sur
Ted Cruz y Donald Trump, precandidatos que se enfrentan en la recta final de la interna republicana.
Foto: EFE

WASHINGTON.- En guerra abierta con sus rivales, el magnate Donald Trump se encamina a las primarias republicanas de Carolina del Sur el próximo sábado con las encuestas a su favor, aunque decidido a conquistar el voto de los evangélicos en el estado.

A nivel  nacional, una encuesta de la Universidad Quinnipiac indicó hoy que, en la contienda por la nominación presidencial republicana, Trump tiene el apoyo del 39% mientras que, entre sus más próximos rivales, el senador por Florida, Marco Rubio, tiene el 19%, y el senador por Texas, el 18%.

Otra encuesta, divulgada ayer por CNN/ORC,  pone a Trump al frente del resto de sus rivales en Carolina del Sur por 16 puntos porcentuales y con el apoyo del 38% de los que prevén votar en las primarias del próximo 20 de febrero.

Trump se ha mantenido a la cabeza de esa misma encuesta desde mediados de octubre pasado, y su campaña ha logrado un nuevo impulso tras su victoria en las primarias de New Hampshire la semana pasada.

Pero, al menos en Carolina del Sur, la contienda sigue imprevisible, ya que sólo el 49% de los republicanos ya ha decidido por quién votar.

A la conquista del voto evangélico

En los últimos días, tanto en Twitter como en actos electorales, Trump ha arreciado sus ataques e insultos contra el resto de sus rivales pero en particular contra Cruz, quien tuvo un fuerte apoyo entre el sector evangélico en Iowa.

Sin embargo, en Carolina del Sur, Trump tiene el apoyo del 42% de los evangélicos, en comparación con el 23% que va para Cruz, el 14% para Rubio, y el 9% para Bush, según la encuesta de CNN/ORC.

En la pugna por el voto de los evangélicos, Trump ha atraído el apoyo de reconocidos pastores que lideran ostentosas iglesias y se han hecho famosos con libros de mayor venta, mientras que Cruz ha encontrado un “nicho” entre los más tradicionales que, con la Biblia en mano, centran sus mensajes en la salvación y no en la riqueza personal.

Rubio recibió la buena noticia de que, según una fuente anónima citada por el diario Politico, la gobernadora republicana de Carolina del Sur, Nikki Haley -una de las figuras republicanas de más alto perfil en EEUU-, apoyará su candidatura.

Pero si los resultados de la encuesta de CNN/ORC se traducen en votos reales, entonces Trump ganaría en Carolina del Sur con una ventaja entre todos los bloques electorales del partido –hombres, mujeres, blancos y conservadores-, aunque su apoyo baja a un 34% entre los votantes con diplomas universitarios.

Trump ha pisado el acelerador con sus ataques contra el exgobernador republicano por Florida, Jeb Bush, a quien ha aconsejado que abandone la contienda porque apenas “lleva el 1% en Nevada”.

También se burló hoy de que Bush ahora porta lentes de contacto para “verse genial”,  al tiempo que calificó al senador republicano por Carolina del Sur, Lindsey Graham, como su “tonto portavoz”.

Mensaje populista

Desde que lanzó su candidatura presidencial en junio de 2015, Trump salpica sus discursos con un toque de populismo que encuentra eco en un estado sureño aún afectado por las secuelas de la recesión de 2008-2009 y la pérdida de empleos por la competencia del comercio exterior.

Con su mantra de que “EEUU volverá a hacer grande de nuevo”,  Trump busca convencer a los votantes de que, si gana la nominación, podrá recuperar la Casa Blanca para los republicanos en noviembre próximo

Para diciembre pasado, la tasa de desempleo en Carolina del Sur se ubicó en 6,7%, por encima de la tasa nacional del 4,9%.

El estado sufrió los embates de la “Gran Recesión” y tuvo que adaptarse a los efectos de la globalización, que desde la década de 1980 ocasionó el cierre de plantas de la industria textil y demás fuentes de empleo. Ahora el estado intenta atraer tanto a empresas extranjeras como a compañías del sector de exportaciones, como parte de un denodado esfuerzo por el “renacimiento” de la economía local.

En las primarias republicanas en Carolina del Sur, el reto de precandidatos como Bush, Rubio y el gobernador de Ohio, John Kasich, es convencer a los votantes de que un triunfo de Trump ahora significa una aplastante derrota en noviembre próximo.

Aunque Bush tiene fuertes vínculos con el establecimiento político en Carolina del Sur, no está claro que pueda ganar el próximo sábado, y lo que menos necesita en estos momentos es mantener el rótulo de “perdedor” en la contienda.

El consenso entre los analistas es que, a estas alturas, el precandidato que no logre una ventaja de dos dígitos en las primarias del sábado haría bien abandonar la contienda.

Del lado demócrata, en vísperas de las primarias demócratas en Carolina del Sur el próximo 27 de febrero, Hillary Clinton lleva una cómoda ventaja de casi 20 puntos porcentuales, 56%-38% frente al senador independiente de Vermont, Bernie Sanders, aunque reducida considerablemente desde octubre, cuando llevaba la delantera con 70%-20%.

Ahora ambos hacen lo propio para conquistar el apoyo de los votantes afroamericanos en el estado.