Latinos despiden con emoción a exprimera dama Nancy Reagan

Salen a la calle a dar el último adiós, agradecidos por la Amnistía de 1986 aprobada por su esposo, el expresidente Reagan
Latinos despiden con emoción a exprimera dama Nancy Reagan
La exprimera dama Nancy Reagan falleció el pasado 6 de marzo.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Sentimientos de emoción y tristeza se agolparon en los rostros de Aivar Cazarez y Lupe Rico cuando vieron pasar por unos segundos la carroza fúnebre con los restos de la exprimera dama Nancy Reagan por la calle Madera rumbo a la Biblioteca Presidencial Ronald Reagan en Simi Valley donde será su última morada.

“Su esposo, Ronald Reagan, era uno de los presidentes que más admiré. Uno de mis favoritos porque gracias a la Amnistía que aprobó en 1986, mis padres pudieron hacerse residentes legales. Nos ayudó mucho a los latinos”, dice emocionada Rico, nacida en Estados Unidos pero de padres inmigrantes de Guanajuato, México.

A su esposa la admiré mucho por ser muy humilde con la gente. Ella y el presidente tuvieron una historia de amor, que ojalá todos tuviéramos la oportunidad de vivir”, comenta.

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Aivar Cazarez y Lupe Rico esperaron por horas el paso de la carroza con los restos de la exprimera dama Nancy Reagan para darle el último adiós, agradecidos por la Amnistía aprobada por su esposo , el expresidente Ronaldo Reagan en 1986. (Araceli Martínez/LaOpinión).

La reforma migratoria de Reagan permitió que millones de inmigrantes indocumentados obtuvieran la legalización.

Cazárez vino de Thousand Oaks a Simi Valley a presenciar el paso de la carroza con los restos de Nancy Reagan. “Estamos aquí para rendirle nuestros respetos cuando pase su cuerpo. Los latinos estamos muy agradecidos con su esposo porque nos dio la amnistía”, comenta este inmigrante de Puebla, México quien lleva 15 años en el país.

El cuerpo de la exprimera dama, Nancy Reagan, será velado en la Biblioteca Ronald Reagan en California.
El cuerpo de la exprimera dama, Nancy Reagan, será velado en la Biblioteca Ronald Reagan en California. (Aurelia Ventura/La Opinión)

Nancy Reagan murió el domingo en su casa en Los Ángeles por una falla en el corazón a la edad de 94 años. Es recordada por los latinos porque siempre defendió con pasión las ideas de su esposo. También la recuerdan porque emprendió las campañas contra el consumo de drogas.

Por toda la autopista 118 rumbo a la Biblioteca Reagan, sobre los puentes elevados se agolparon grupos de gente, algunos con banderas en mano, para ver la carroza mortuoria donde iba el cadáver de la exprimera dama. Entre las caras blancas sobresalían los rostros latinos.

Y todo el camino de una tres millas, entre la autopista 118 hasta al entrar a Simi Valley, sobre la calle Madera hasta la Biblioteca Reagan, niños y adultos aguardaron horas para, aunque fuera por unos minutos, ser testigos de un hecho que consideraban histórico: despedir a la exprimera dama.

A partir de hoy y hasta mañana el público podrá darle un tributo final a Nancy Reagan, mientras que su funeral se llevará a cabo este viernes en medio de una ceremonia privada.  El ataúd con sus restos mortales sobre los cuales se encuentra un inmenso ramo de flores amarillas fue colocado dentro de la biblioteca museo donde por ahora figuras de alta jerarquía como el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan han llegado para ofrecerle sus respetos. Pero se espera que miles acudan a darle el último adiós.

Su cuerpo reposará junto al de su esposo, el expresidente Ronaldo Reagan, quien murió en 2004.