LAUSD: Los Programas Extra-Escolares Necesitan Fondos

Para las familias y los estudiantes de bajos ingresos, los programas extra escolares y de verano no son "extras" -son esenciales
LAUSD: Los Programas Extra-Escolares Necesitan Fondos
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

 

Suena la campana de despedida y los niños se apresuran a participar en los programas extra-escolares.  Con la ayuda de tutores, estos estudiantes mejoran en la lectura y las matemáticas.  Además de ayudarles con la tarea, estos niños también tienen contacto con el arte, la música, los deportes y otras actividades populares, que aumentan la motivación para venir a la escuela cada día.  Y, a veces, esa merienda nutritiva es su último bocado de comida del día.  Lo más importantes, están seguros y siendo supervisados.

Sin duda, los programas para después de la escuela y de verano son exitosos, especialmente con los estudiantes que viven en la pobreza.  Los resultados deben ser recompensados con mayor financiamiento del estado.  En su lugar, estas iniciativas pierden esas batallas conforme documentan logros académicos, creativos, de salud, de socialización y de madurez.

De hecho, para las familias y los estudiantes de bajos ingresos, los programas extra-escolares y de verano no son “extras” -son esenciales. Sin embargo, a pesar de su indiscutibles éxito y necesidad en el área de Los Ángeles, donde el 80% de los estudiantes de escuelas públicas son pobres, estos programas se dirigen hacia una crisis fiscal que cerrará sus puertas y abandonará a los niños que corren más riesgo, dejándolos solos en casa o en las calles.

El problema es fácil de identificar. Mientras que los costos han aumentado, el financiamiento del estado no lo ha hecho. Los programas que proveen servicios críticos a los niños con mayores necesidades y menores recursos están en riesgo.  Sacramento puede solucionar este problema mediante el aumento de la fórmula de financiamiento para el programa After School Education and Safety o ASES (Educación y Seguridad Extraescolares).  Invertir, como mínimo, lo suficiente para cubrir los crecientes costos incluyendo la licencia obligatoria por enfermedad para los trabajadores a tiempo parcial y el reciente golpe de 10 dólares por hora al salario mínimo.

El financiamiento de ASES, creado en el 2002 por la Proposición 49, ha permanecido con la misma tarifa plana de $7.50 por alumno durante una década. Como resultado, los programas extra-escolares han encontrado necesario reducir el horario del personal y el número de actividades de enriquecimiento, brindar servicio a menos niños y, peor aún, no haber podido retener al personal de calidad. Para que los programas de ASES continúen, es imprescindible que la legislatura estatal y el gobernador Jerry Brown ajusten el financiamiento para mantener el ritmo de aumentos por el costo de vida y los costosos cargos públicos.

Estas inversiones sin duda se compensan.  Las oportunidades extraescolares y de verano para el enriquecimiento y el aprendizaje son una parte importante del desarrollo educativo y social del niño. Los estudiantes que asisten regularmente a estos programas ganan hasta 90 días adicionales de tiempo para aprender, que es una misión esencial si el estado pretende realizar impactos reales en las brechas de logro y de oportunidad para el aprendizaje.

Como el distrito escolar más grande del estado, el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD), también sirve al mayor número de estudiantes después de la escuela, casi 180,000 diarios, incluyendo a más de 25,000 en el programa LA’s BEST After School Enrichment o ASES financiado por el estado.

LA’s BEST es una organización reconocida a nivel nacional, con base en la comunidad, que trabaja con LAUSD y la Ciudad de Los Ángeles para que nuestros alumnos más desatendidos tengan igualdad de oportunidades para alcanzar su máximo potencial.  Los programas de alta calidad para después de la escuela y los de verano aumentan el rendimiento académico a través del tiempo adicional de aprendizaje, mientras se reduce también la tasa de deserción escolar y la delincuencia juvenil. Los estudiantes, también se dedican a los deportes, la música y el arte, además de  mantenerse seguros.

A lo largo del estado de California los proveedores de servicio para después de la escuela atienden a 400,000 estudiantes en necesidad. Durante tres horas o más por día, estos niños reciben apoyo académico y enriquecimiento, comidas saludables y actividad física. Sin embargo, como los costos continúan creciendo, es simplemente imposible mantener la misma magnitud y calidad.

Por favor, no seamos injustos con los niños. No les quitemos las oportunidades adicionales de aprendizaje, enriquecimiento y supervisión segura después de la escuela o durante el verano. Sacramento debe continuar su compromiso con los estudiantes de Los Ángeles y de California mediante el apoyo creciente a estos programas.  La campana de despedida no debería obligar a ningún niño a andar solo, enfrentar el peligro o tener miedo hasta que un adulto llegue a su casa.