Trabajadores celebran 50 años de histórica peregrinación en California

Hace 50 años desde que César Chávez llevó más de setenta trabajadores de la uva latinos y filipinos en una marcha de 340 millas de Delano a Sacramento
Trabajadores celebran 50 años de histórica peregrinación en California
Trabajadores celebran 50 años de la marcha por los derechos de los campesinos encabezada por César Chávez.
Foto: Archivo / EFE

El histórico sitio “40 acres”, en Delano (California), revivió hoy, medio siglo después, el inicio de la marcha de un grupo de campesinos liderados por César Chávez que supuso una llamada de atención nacional sobre el sufrimiento de los trabajadores agrícolas.

Varios cientos de personas se reunieron hoy en el mismo sitio donde un 17 de marzo de 1966, el activista César Chávez junto a 75 trabajadores campesinos latinos y filipinos iniciaron una marcha hacia la capital californiana de Sacramento en una peregrinación que logró la atención de todo el país.

La conmemoración comenzó por la mañana con la celebración de una misa, seguida de una ceremonia auspiciada por el sindicato Unión de campesinos (UFW) en la que participaron cerca de una docena de trabajadores que marcharon medio siglo atrás.

“Fue algo magnífico con la presencia de varios peregrinos que iniciaron esta marcha desde el principio y si ellos no pudieron, asistieron miembros de sus familias”, comentó Arturo Rodríguez, presidente de la UFW.

El maestro de ceremonias fue el reconocido guionista y director de teatro Luis Valdez, quien creara “El Teatro Campesino” para representar durante la peregrinación con obras de teatro callejero las dificultades que viven los trabajadores.

Para los trabajadores que participaron hoy en la ceremonia 50 años después de haber formado parte de la marcha, su peregrinaje hacia Sacramento tiene un valor incalculable.

“Fueron 25 días marchando, casi 400 millas y 53 comunidades por donde pasamos y en cerca de 25 nos quedamos durmiendo. Hicimos historia hace 50 años”, aseguró en entrevista con Efe a Efe Roberto Bustos, uno de los líderes que participó en esa primera peregrinación.

Para el activista, en esa peregrinación iniciada “el día de San Patricio y también un jueves, le abrimos los ojos al mundo. La marcha puso la huelga de 1965 en el mapa (del país)”.

La planificación de la marcha original surgió luego de que en septiembre de 1965 algunos trabajadores agrarios del Valle Central de California se unieron a la “Huelga de las Uvas”, iniciada por trabajadores filipinos para pedir mejores condiciones de trabajo.

Cuando Chávez propuso la idea de “ir a Sacramento y hablar con el gobernador y los legisladores” sobre las peticiones de los trabajadores, Bustos acogió la idea con entusiasmo, pensando que se trataba de una caravana de vehículos.

“Yo dije sí, conseguimos muchos vehículos y montamos a los trabajadores y sus familias y llegamos a Sacramento como en tres horas. Si salimos a las nueve (de la mañana) estamos allá a mediodía, hablamos con el gobernador y luego nos regresamos”, recordó Bustos.

Pero cual fue su sorpresa cuando Chávez le explicó que no era una caravana de vehículos sino “una marcha, a pie, es decir, caminando”.

La idea luego fue tomando fuerza y así es como 67 trabajadores hispanos acompañados de algunos filipinos iniciaron el recorrido de las 340 millas (547 km) que hoy cumple 50 años.

“No estábamos preparados y muchos salieron con sus zapatos de ir a misa los domingos por lo que se les ampollaron los pies”, destacó Bustos.

A pesar del esfuerzo de la caminata, en cada pueblo los recibían con entusiasmo y eso los animaba.

“Salían las familias de sus casas y nos esperaban, nos daban agua, sodas, manzanas, naranjas y eso nos daba ánimo”, contó el sindicalista quien recordó que incluso en Porterville, a 30 millas de Delano, los esperó el famoso grupo de música norteña “Los Hermanos Barrera”.

Comentó que mientras iban avanzando y a cada pueblo que llegaban se les unían más personas a la marcha, hasta lograr cientos de participantes que llegaron a Sacramento un domingo 10 de abril de 1966.

Al llegar ese Domingo de Pascua, miles de personas los recibieron en la sede legislativa de California como recuerda Josephina Flores, otra de las personas que marcharon ese día.

“Cuando llegamos finalmente al Capitolio 10.000 personas nos estaban esperando”, declaró a Efe Flores, quien todavía posee el estandarte de la imagen de la Virgen de Guadalupe con el qué caminó hace medio siglo.

Flores recordó también lo difícil e injusto que era trabajar en los cultivos.

“Había muchas injusticias. A veces nos pagaban, a veces no, y ni siquiera teníamos agua en los campos cuando trabajábamos”, dijo.

En la primavera de 1970, luego de casi cinco años de huelgas, marchas y un ayuno de 25 días, los cultivadores de uvas en California no soportaron más el boicot y firmaron contratos sindicales donde garantizaban a los trabajadores un mejor pago, beneficios y protecciones.

“La gente vio que eran los campesinos luchando por la justicia y la protección en su trabajo”, aseguró Bustos, quien señaló que la marcha abrió el camino para el boicot nacional a las uvas producidas en California, “con la explotación de los trabajadores”.

Para Rodríguez, lo que sigue para UFW es participar en el proceso electoral para “seguir en esta lucha por una reforma migratoria comprensiva” y continuar con el compromiso de “mejorar las condiciones de trabajo de todos los trabajadores del campo”.