Paramilitares paralizan en Colombia una región más grande que Jamaica

Las Autodefensas Gaitanistas de Colombia prohibieron a los habitantes de la región del Urabá salir de sus casas. Dicen ser un grupo político armado, aunque el gobierno lo rechaza y señala que se trata de simples criminales

Paramilitares paralizan en Colombia una región más grande que Jamaica
Los colombianos se han visto atrapados en el fuego cruzado durante años, en el conflicto armado entre las FARC, el ejército y los paramilitares.
Foto: LUIS ROBAYO/AFP / Getty Images

El panfleto repartido entre los habitantes de la región del Urabá, en el norte de Colombia, por el Estado Mayor de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), organización que dice ser un grupo político armado, decretaba un paro armado desde las 00:00 horas del 31 de marzo hasta las 00:00 horas del 1 de abril de 2016.

Paro armado quiere decir que nadie puede moverse, circular o salir de sus propiedades y quien lo hace corre el riesgo de perder la vida.

De hecho, dos miembros de la fuerza pública que estaban de civil fueron asesinados por este grupo en las últimas horas.

Panfleto AGC
El panfleto distribuido por las AGC.

Este es el tercer paro armado que lleva a cabo este grupo en Urabá, recuerda Arley Tuberquia, miembro del consejo interno de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó.

El primero fue hacia 2009, le dijo a BBC Mundo, cuando se anunció la creación de las AGC, y el segundo a principios de 2012, cuando la policía mató a Juan de Dios Úsuga David, alias Giovanni, entonces líder de esa organización.

“Como todo el mundo ha obedecido es el indicativo más contundente de que ellos tienen capacidad de control”, señaló Tuberquia sobre el paro de este jueves.

Militar y policía muertos

La Defensoría del Pueblo de Colombia informó de la paralización absoluta en los municipios de Lorica (Córdoba), Apartadó, Riosucio y Turbo (Antioquia) y en otros puntos del país.

La entidad dijo que hubo obstrucción de vías, interrupción de clases en colegios y que se pintaron edificios y vehículos con las siglas de las AGC.

Pero para el ministro de Defensa colombiano, Luis Carlos Villegas, el paro armado no tuvo un alcance mayor. Dijo que la situación estaba bajo control y que se evitó el bloqueo de vías.

Sí dio cuenta de la muerte de un capitán del ejército y un policía, ambos fuera de servicio en el momento de los hechos.

El primero murió por la explosión de una granada cuando viajaba con su esposa (hospitalizada) y su hija (sin heridas) en Turbo, Antioquia. Del segundo asesinato Villegas dijo que el policía iba a una cita médica.

El ministro también informó que dos policías resultaron heridos en una explosión causada por el mismo grupo.

¿Paramilitares?

El lenguaje del panfleto difundido por las AGC es militar, o como dicen muchos en las regiones del país afectadas por este tipo de grupos, paramilitar.

Arley Tuberquia
Según Arley Tuberquia, quien vive en Urabá, la acción de las AGC se hizo sentir.

Es un término que el gobierno rechaza. Asegura que los paramilitares, que se desmovilizaron hace una década, ya no existen. Lo que hay, dicen, son bandas criminales (o bacrim).

Villegas insistió en que las AGC no son consideradas por las autoridades una organización política.

Las llamó “célula mafiosa y criminal”.

“Realmente sus motivaciones son de lucro, de lucro a cualquier precio”, dijo.

Preocupación para las FARC

Es un tema de disenso, entre otros, con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la guerrilla con la que el gobierno colombiano sostiene un proceso de paz desde hace más de tres años.

Para las FARC el paramilitarismo como expresión armada de la derecha colombiana no ha desaparecido. Y han venido urgiendo al gobierno que desbarate a estas organizaciones, que temen podrían atacar a sus miembros una vez firmada la paz y dejadas la armas.

El grupo que este jueves ha paralizado el Urabá, una región del norte de Colombia más grande que Jamaica, que ocupa parte de los departamentos de Chocó, Antioquia y Córdoba, se define como tal.

Usa el término autodefensas, el mismo que llevaban cosidos en sus uniformes los paramilitares desmovilizados, aquellos que pertenecían a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

En el panfleto que distribuyeron con fecha del 29 de marzo dicen: “Las Autodefensas Gaitanistas nos encontramos en el conflicto no por voluntad propia, sino en legítima defensa, ante un Estado incapaz de garantizar la vida y bienes de sus asociados”.

Y agrega: “Somos una organización con dominio territorial, unidad de mando y operaciones militares continuadas a lo largo del tiempo”.

Operación Agamenón

El gobierno no les cree.

Alias Otoniel
Este es alias “Otoniel”, líder de las AGC, que el gobierno llama clan Úsuga. Foto: BBC World Service

Para ellos las siglas AGC son un simple eufemismo de la banda criminal Clan Úsuga, contra la que las fuerzas de seguridad lanzaron una enorme operación, llamada Agamenón, en febrero de 2015.

Aunque han logrado numerosas capturas (33 entre este miércoles y jueves), incautaciones de droga y ataques a su estructura financiera, las autoridades no han conseguido su objetivo principal: capturar a Dairo Antonio Úsuga David, alias Otoniel (hermano de Giovanni), jefe de la organización.

Aunque el gobierno rechaza que se lo denomine “grupo paramilitar” su origen sí lo es: Otoniel fue uno de los tantos miembros de las AUC que eligieron no desmovilizarse.

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