Ponen rostro al drama de padres indocumentados

Se calcula que medio millón de los indocumentados en el condado de Los Ángeles aprovecharían los alivios migratorios pendientes

Yamilex Rustrian, de 20 años, una beneficiaria de DACA es uno de los rostros que aparecen en una exhibición que busca atraer atención a aquellos que se benefician con los programas impulsados por el presidente Obama.  (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinion)
Yamilex Rustrian, de 20 años, una beneficiaria de DACA es uno de los rostros que aparecen en una exhibición que busca atraer atención a aquellos que se benefician con los programas impulsados por el presidente Obama. (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinion)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

Detrás de una fría cifra está el drama cotidiano de cinco millones de padres indocumentados cuyo futuro depende de un alivio migratorio que será debatido en la Suprema Corte en abril.

Algunas de esas historias integran una exhibición fotográfica que recorrerá distintas ciudades de California. La primera escala se realizó este martes en la Alcaldía de Los Ángeles.

Cupertino Cid con su esposa Maria y su hija Ana Gabriela Cid, de 20 años, son de las personas que aparecen en la exhibición (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinion)
Cupertino Cid con su esposa Maria y su hija Ana Gabriela Cid, de 20 años, son de las personas que aparecen en la exhibición (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinion)

Una de esas imágenes capturó la alegría de la familia Cid, formada por dos inmigrantes poblanos que cada día salen de casa con miedo a ser deportados. En la foto festejan la graduación de su hija Ana, quien podría hacerlos beneficiarios de la Acción Ejecutiva para Padres (DAPA), detenida desde 2014.

“Llevo 28 años aquí pensando que por un policía al que no le caiga bien me entregue a migración”, dice Cupertino Cid, de 55 años y quien se gana la vida atendiendo un camión de comida los fines de semana.

Su esposa, María, de 49 años, resalta que sus cuatro hijos también sacarán provecho de DAPA, que otorgaría permisos de trabajo a los beneficiarios. “Porque si nos deportan ¿Dónde van a estar ellos?”, señaló.

Maria Ortiz, de 50 años aparece junto al retrato que es parte de la exhibición itinerante. (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinion)
Maria Ortiz, de 50 años aparece junto al retrato que es parte de la exhibición itinerante. (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinion)

En las fotos en blanco y negro se ve a María Ortiz, una veterana afanadora que llora al hablar de sus padres enfermos en México, a quienes no ve desde hace 25 años. Su hija, Yvonne Palma, la única de sus cuatro retoños que ha nacido aquí, podría regalarle la oportunidad de vivir más tranquila.

“Saldríamos de las sombras, aportaríamos más a este país, seríamos más libres de andar trabajando, sin andarnos escondiendo, porque creo que somos gente trabajadora, no somos gente de mal”, dice esta mujer que desde hace 19 años limpia edificios del centro de Los Ángeles por las noches.

Se estima que medio millón de los indocumentados que aprovecharían DAPA y la extensión de la Acción Ejecutiva para los Llegados en la Infancia (DACA), el otro programa federal en vilo, viven en el condado de Los Ángeles. En todo California habría 1.4 millones.

Polo Morales, director político de la Coalición Pro Derechos Humanos de los Inmigrantes en Los Ángeles (CHIRLA), explicó que la idea de esta exhibición fotográfica es ponerle un rostro humano al debate en la Suprema Corte sobre la viabilidad de aplicar dichos planes migratorios.

“No tenemos cinco millones de fotos, pero sí bastantes para que entiendan a quién va a impactar su decisión”, dijo Morales en la presentación de la muestra en la Alcaldía angelina.

Linda López, directora de asuntos migratorios de la Oficina del alcalde Eric Garcetti, resaltó que más de 118 ciudades y estados respaldan un plan presidencial que emocionó a muchos, pero que está detenido desde noviembre de 2014. “Urgimos a la Corte Suprema a que tome una acción favorable para las acciones ejecutivas y que mantengan en alto los ideales de este país”, expresó.

La inmigrante campesina Maria Amalia Rios también aparece en la exhibición. (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinion)
La inmigrante campesina Maria Amalia Rios también aparece en la exhibición. (Foto: Aurelia Ventura/ La Opinion)

El rostro de María Ríos, curtido por el sol y los años, también aparece en esta exposición. Ella dice que tiene el cuerpo adolorido por veinte años de trabajo en los campos del condado Kern y que su corazón está destrozado por no haber ido al sepelio de su hijo asesinado en México hace poco.
“Mi temor es que me deporten, porque me vine huyendo de la violencia de mi esposo”, dijo.

Antes de regresar a la extenuante labor agrícola, Ríos, madre de diez hijos, manda este mensaje a los jueces que en abril decidirán sobre su estatus migratorio: “Estamos en sus manos”.