Ecuador: Pidamos un TPS ante el terremoto

Hay que crear la presión para quen los gobiernos de Obama y Correa avancen hacia la protección temporal

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Ecuador: Pidamos un TPS ante el terremoto
Foto: EFE

En 1990 el Congreso de Estados Unidos aprobó el “Acta de Inmigración de 1990”. Entre las múltiples provisiones se estableció la Protección Temporal de de Deportación (TPS). Este programa concede la presencia legal temporal para aquellas personas que estando de manera ilegal en Estados Unidos, no pueden regresar a su país de origen ya sea por que hay un conflicto armado, ha ocurrido un desastre natural, o existen condiciones extraordinarias que impedirían un retorno seguro.

Legalmente la designación de un país como beneficiario del programa de protección temporal le corresponde al Departamento de Seguridad Interna, pero el protocolo no escrito indica que es el presidente quien ordena dicha designación previa petición del gobierno del país interesado.

Los beneficiarios del TPS, además de no poder ser deportados, reciben una autorización de empleo.

Como es de dominio público, Ecuador fue víctima de la fuerza de la naturaleza cuando un terremoto de 7.8 en la escala de Richter azotó principalmente a dos de sus provincias costeras, Manabí y Esmeraldas, con un saldo de más de 700 muertos, algunos centenares de desaparecidos, más de 25,000 desplazados, y ciudades que requerirán ser reconstruidas casi totalmente.

La calificación de un país como beneficiario del TPS depende generalmente del nivel de pérdidas humanas y materiales que se han producido. Podría ser complicado convencer al gobierno estadounidense que Ecuador califica para el Estado de Protección Temporal porque las cifras parecen ínfimas comparadas por ejemplo con los más de 200,000 muertos en el terremoto de Haiti, e inclusive con los 10,500 muertos causados por la epidemia del Ebola en Guinea.

Pero aquí hay dos realidades que no deben ignorarse. En primer lugar, la cifra de 700 fallecidos es todavía preliminar y algunos especialistas consideran que podría aumentar considerablemente cuando tengamos un conteo final. En segundo lugar, los desplazados se cuentan por decenas de miles y los que no han abandonado sus lugares de origen lo harán eventualmente o intentarán recuperar lo perdido en condiciones de terrible desventaja.

Ante estas dos realidades es imperativo que todos los ecuatorianos que radican en Estados Unidos tengan la posibilidad de generar ingresos para contribuir a la reconstrucción del país, sin el riesgo de un retorno obligado e innecesario.

Como imperativa es la movilización de los ciudadanos de a pie para crear la atmósfera y la presión necesaria para que tanto el gobierno de Obama como el gobierno de Correa den los pasos necesarios para que el TPS para los ecuatorianos se convierta en una realidad.

Pongo en consideración de la comunidad hispana de Estados Unidos, una petición presentada por el abogado Wilfredo Triviño-Pérez solicitando el TPS para los ecuatorianos: https://goo.gl/V56Qrt

Y ruego el apoyo de todas las comunidades de hispanos en Los Estados Unidos. Hermano latinoamericano no nos abandones en este esfuerzo.