¿Cómo será la batalla Trump vs Clinton? Las estrategias que usarán los candidatos

Es ya casi seguro que la elección presidencial será una pelea intensa, dura y probablemente muy negativa entre los muy probables titulares de los dos partidos. Pero ya podemos anticipar algunas de sus claves

¿Cómo será la batalla Trump vs Clinton? Las estrategias que usarán los candidatos
Clinton tiene una campaña más organizada y con mucho más dinero, pero Trump ha demostrado anteriormente que puede ganar con la fuerza de su personalidad y su mensaje. ¿Podrá hacerlo en la elección general?
Foto: Impremedia

Aún faltan por votar varios estados, incluyendo California, en el proceso de primarias presidenciales, pero Donald Trump quedó solo en el ruedo como virtual nominado republicano y Hillary Clinton sigue siendo la favorita para alzarse con la candidatura demócrata.

Es hora de empezar a hablar de Hillary contra Trump, una contienda que durará apenas unos meses pero que es probable que tardemos décadas en olvidar.

No hay que sacar una bola de cristal para imaginarse los temas, las estrategias y el tono que tendrá una competencia en las elecciones generales entre Hillary Clinton y Donald Trump: las señales ya están por todas partes e indican que será una de las campañas más intensamente disputadas -y probablemente más duras y negativas- de años recientes en Estados Unidos.

Veamos algunas claves que ya se están poniendo en evidencia:

La campaña va a ser muy negativa y llena de ataques

No puede ser de otra manera con un candidato como Trump, cuya estrategia es de arrasar con todo en base a insultos, ataques y retórica de pelea de barrio. Hillary Clinton, por su parte, no es novata en política y también sabe jugar las cartas de la campaña negativa si es necesario hacerlo, aunque Trump será un blanco más que fácil para ella sin tener que mancharse demasiado las manos.

¿Cómo lo sabemos? La campaña ya empezó desde hace rato. Trump lleva tiempo llamando a Hillary “la corrupta” (crooked, literalmente significa “torcida”). Este es un ejemplo de las cosas que dice y lleva meses diciendo, a pesar de que él y los Clinton eran muy amigos antes de la campaña, él alguna vez contribuyó con ellos y sus campañas y los Clinton asistieron a su boda con la actual esposa, Melania.

“Hillary la corrupta, quizá la persona más deshonesta que ha competido por la presidencia, también una gran alcahueta”, dijo en uno de sus mensajes recientes. Trump se comunica directamente con el público por medio de su cuenta de Twitter.

Hillary invocará el temor a una presidencia de Donald Trump

Hillary, por su parte, ya comenzó a enfocarse en Trump y en el temor e incertidumbre que su potencial presidencia despierta en votantes que a ella le interesa movilizar. Normalmente las campañas hacen investigación sobre lo que han dicho y hecho en el pasado sus contrincantes para usarlo en su contra. Pero a Hillary no le hace falta más que usar las expresiones públicas de Trump.

Hoy, por ejemplo, en los canales de medios sociales de Hillary Clinton salió este mensaje: ¿Te imaginas si Donald Trump es nuestro comandante en jefe? Clinton ya lo calificó con la frase “lose cannon”, un modismo que quiere decir algo así como un tipo “errático” del que no se sabe lo que se puede esperar.

Donald intentará captar votantes de Sanders

Existe la teoría de que los votantes de Bernie Sanders y los de Donald Trump tienen algo en común: están disconformes con el sistema político, económico y social de los Estados Unidos. Claro que ideológicamente, ambos son muy diferentes y está por verse qué tanto “crossover” puede haber entre una campaña progresista y de izquierda como la de Sanders y una populista de derecha como la de Trump.

Lo que está claro es que Trump va en busca de los desafectos que deje Sanders y que se nieguen a votar por Hillary y ha dicho en más de una ocasión que el sistema está conspirando para que el senador de Vermont no sea candidato. Todo dependerá también de Sanders y de su actitud, una vez llegue la elección general.

Hillary tomará como bandera la defensa de las mujeres y minorías

“Voy a levantarme y defender a la gente de este país, mujeres y hombres, si va contra las mujeres o contra cualquier grupo, yo voy a ser la voz de esas personas y voy a decir, un momento, nosotros también contribuimos en este país”, dijo Hillary en una entrevista de televisión reciente. Fue en respuesta a una pregunta sobre las declaraciones de Trump respecto a que ella sólo tenía apoyo por ser mujer.

Está claro que Hillary sacará todo el provecho posible de su arrastre entre las mujeres y las minorías, algo particularmente fácil en contraste con Trump, quien no pierde oportunidad para decir cosas que no lo dejan bien parado entre dichas comunidades.

Los partidos, así mismo, deben hacer sus propias luchas ya que tienen otras contiendas por las que pelear en noviembre, incluyendo senado, congreso, gobernadores y legisladores estatales.

Demócratas enfatizarán divisionismo de Trump

El partido demócrata tiene en la mira algo más que la presidencia, sólo tendrían que ganar cuatro puestos más en el senado federal para tomar control de nuevo en la Cámara Alta del Congreso. Incluso hay quienes piensan que pueden avanzar en la Cámara Baja, donde los republicanos tienen una ventaja más sólida.

Varios de los estados donde hay contiendas importantes del congreso tienen un perfil de votantes que, si se moviliza, puede ayudar a los demócratas: Nevada, Florida, Colorado, Arizona. En el sur de Estados Unidos, el voto afroamericano será clave y en el oeste y estados claves, lo será el voto latino. Los demócratas lo saben y exprimirán al máximo las declaraciones de Trump hacia mujeres, minorías y otros grupos.

Republicanos dirán: “cualquiera” es mejor que Hillary

Los republicanos, entretanto, finalmente aceptaron a Trump como su nominado (al menos el comité central del partido, el RNC), cuyo presidente ayer dijo esto: “Trump es el virtual nominado, debemos unirnos y enfocarnos en derrotar a Hillary”

Los republicanos atacarán a Hillary, esperando que su imagen negativa entre algunos votantes sea peor que la de Trump, lo que ya es decir.  Pero nada será sencillo para los republicanos, quienes tienen grandes diferencias entre ellos sobre el camino a seguir de ahora en adelante.

La movilización de líderes de opinión será clave

Falta ver cómo funciona la unidad de los partidos. Por el momento, aunque Bernie Sanders aún está en la contienda y parece tener todas las intenciones de quedarse para que su mensaje no se diluya, otros demócratas prominentes están expresando su intención de hacer todo lo posible por derrotar a Trump. Y el lenguaje que están usando es bastante fuerte.

Vea lo que dice el exgobernador y quien hasta hace poco fuera precandidato demócrata a la presidencia, Martin O’Malley, quien en Twitter llamó “racista y fascista” a Trump:

O la popular senadora Elizabeth Warren, una figura progresista del partido demócrata que puede compararse en ideas con Bernie Sanders y  de la que muchos opinan podría ser candidata a la vicepresidencia. Warren no ha apoyado ni a Bernie ni a Hillary, pero tiene días fustigando a Donald Trump por Twitter. Hoy dejó bien claro que hará “lo que sea necesario” para derrotarlo.

COBERTURA ESPECIAL DE LAS ELECCIONES

Después de una serie de mensajes por Twitter y Facebook en los que llamó a Trump de todo menos bonito (“narcisista”, sus políticas “sin sentido”), Warren dijo:

Hay republicanos que ya están avisando que votarán por Hillary o que abandonarán su registro en el partido.

Por ejemplo, Mark Salter, quien fuera cercano asesor del senador de Arizona y excandidato a la presidencia John McCain, ha dicho que votará por Hillary, porque no soporta a Trump.

El senador republicano Lindsay Graham, de Carolina del Sur, pregona públicamente su odio por Trump y vaticina que su partido perderá sonoramente al nominar al magnate.

Podemos esperar más de lo mismo durante la campaña: retórica, ataques, acusaciones de racismo y sexismo -muchas de las cuales tendrán una base sólida- y probablemente muy poca atención a la substancia de las ideas de ambas campañas.