Conoce a la primera indocumentada que recibe su doctorado en UC Merced

A los 5 años llegó a EEUU acompañada de su familia de Michoacán; hoy, bien sabe que la travesía de sus padres no fue en vano

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Conoce a la primera indocumentada que recibe su doctorado en UC Merced
Yuriana Aguilar, de 26 años, se convirtió en el primero estudiante indocumentado en recibir su doctorado en UC Merced.
Foto: Suministrada / UC Merced

Casi toda una década tardó Yuriana Aguilar en sentirse como un símbolo de cambio y de promesa — no solo para sí misma, sino para aquellos que, como ella, no logran sus sueños académicos debido a su estatus migratorio.

Y es que Aguilar, de 26 años, es indocumentada. Y de igual forma este domingo se convirtió en la primera estudiante “sin papeles” en graduarse con un doctorado de la Universidad de California, en Merced (UC Merced).

“Le doy gracias a Dios por abrir las puertas, a la oportunidad de DACA y a mis padres que me apoyaron 100 por ciento siempre. Me da una inmensa alegría devolverles ese esfuerzo y sacrificio”, dijo Aguilar a Univision Noticias un día antes de recibir su doctorado.

Inició sus estudios en el plantel ubicado en el norte de California en 2007, y pese que su logro le sabe a gloria, sabe bien la graduada en biología cuántica y de sistemas que la falta de inmigrantes indocumentados que reciben doctorados se debe al sistema migratorio quebradizo que ahora enfrenta Estados Unidos.

En primer lugar, ser indocumentado y estudiante universitario es un logro por sí sólo, pues hoy en día es cada vez más difícil atender una universidad, incluso pública, sin la ayuda financiera que ofrece el gobierno.

Cuando Aguilar ingresó al plantel en 2007, ella no contaba con la ayuda de DACA (Acción Diferidad para los Llegado en la Infancia), que fue promulgada por el presidente Barack Obama en 2012. Antes de ello, en California se firmaron a ley AB 130 y AB 131, el paquete legislativo catalogado como el Dream Act que permite a estudiantes indocumentados beneficiarse de la ayuda financiera gubernamental al ser considerados residentes y no extranjeros.

Según un comunicado de UC Merced, la cifra al alza de estudiantes indocumentados matriculados en la universidad obligó que se estableciera la Oficina de Servicios para Estudiantes Indocumentados en el otoño de 2014.

Pero ninguno de los programas ayudó a Aguilar cuando recién emprendía su carrera universitaria.

Cuenta la inmigrante mexicana, oriunda de Michoacán, que la ayuda incesante de sus padres, y las incontables aplicaciones a becas estudiantiles le sirvieron para continuar su camino — ahora su diploma le valida su especialización en Electrofisiología.

A la corta edad de 5 años, Yuriana emprendió el exhausto viaje de un indocumentado de Michoacán a California. Desde su llegada, cuenta la joven a Univision Noticias, sus padres se dedicaron a vender todo tipo de comida —birria, enchiladas, pozole– para sacarla a ella y a sus cuatro hermanos adelante: un sueño que sus padres han logrado.

“Al final quizás ellos no cumplieron un sueño americano y no pudieron avanzar mucho económicamente, pero sienten que lo han conseguido a través de nosotros [sus hijos]”, dijo al noticiero.

Aguilar planea adentrarse en el mundo de la ciencia y en un futuro poder ser dueña de su propio laboratorio.