OIT: la mala calidad de los empleos amenaza décadas de progreso

Se requieren 10 billones de dólares en 15 años contra la pobreza extrema
OIT: la mala calidad de los empleos amenaza décadas de progreso
La OIT presentó su informe sobre el futuro del empleo
Foto: Getty Images

Ginebra

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que el déficit mundial de empleos de calidad y el deterioro de las condiciones económicas en el mundo amenazan con anular décadas de progresos en materia de reducción de la pobreza.

“El progreso alcanzado en reducción de la pobreza ha sido desigual y es muy frágil”, recordó el director general de la OIT, Guy Ryder.

Se calcula que casi una tercera parte de las personas que viven en pobreza extrema o moderada en las economías en desarrollo tiene empleo, pero este es precario.

“Su empleo es vulnerable por naturaleza: a veces no reciben su salario, están concentrados en ocupaciones de baja cualificación y, a falta de protección social, dependen casi exclusivamente de los ingresos de su trabajo”.

El texto alerta de que en los países desarrollados un número mayor de trabajadores tiene un empleo de carácter asalariado y remunerado, “pero eso no los salva de caer en la pobreza”.

El informe afirma además que se necesitan unos 600,000 millones de dólares anuales, o lo que es lo mismo cerca de 10 billones de dólares en los próximos tres lustros, para erradicar la pobreza extrema y moderada a escala mundial de aquí a 2030.

Estos son los cálculos que aparecen en el informe “Perspectivas sociales y del empleo en el mundo 2016-Transformar el empleo para erradicar la pobreza”, presentado hoy por la OIT.

“Los 10 billones en quince años es la diferencia entre los ingresos que la gente tiene hoy y los que debería tener para escapar de la pobreza. Si hiciéramos una transferencia directa de dinero, ese sería el monto necesario”, afirmó en rueda de prensa

No obstante, dijo, para lograr una reducción de la pobreza lo mejor es la creación de empleo digno.

Empleos dignos
“Solo mejorando deliberadamente la calidad del empleo existente y creando nuevos empleos dignos ofreceremos una salida sostenible a las condiciones de vida precarias y mejoraremos los medios de subsistencia para los trabajadores pobres y sus familias”, resaltó por su parte Raymond Torres, director del departamento de Investigación de la OIT.

“El crecimiento económico por sí mismo no garantiza la reducción de la pobreza”, alertó Ryder, quien recordó que el 30 por ciento de los más pobres sólo cuenta con el 2 por ciento de los ingresos mundiales.

El estudio muestra, además, que la alta desigualdad salarial reduce el impacto del crecimiento económico sobre la disminución de la pobreza.

Ante esta situación, la OIT propone algunas acciones prioritarias con el objetivo común de “transformar los empleos para poner fin a la pobreza”.

Entre ellas destacan facilitar la transición de las empresas informales hacia compañías y contratos formales y afrontar la precariedad laboral.

Asimismo, la OIT considera esencial reforzar los derechos de los trabajadores y fomentar que los sindicatos y la patronal se ocupen de los pobres.

“Los gobiernos deberían inspirarse en los numerosos ejemplos de políticas sociales y de empleo exitosas que han logrado incentivar las perspectivas de trabajo para los pobres, tanto en las economías avanzadas como en los países en desarrollo”, reza el texto.
Menos de 3 dólares
Según los últimos datos disponibles, el 36 por ciento de la población de los países emergentes y en vías de desarrollo vive en la pobreza, con ingresos diarios inferiores a los 3,10 dólares.