Hillary Clinton en la cima, lanza mensaje conciliador hacia partidarios de Sanders

Con suficientes delegados comprometidos y la promesa del apoyo de la mayoría de los superdelegados, Hillary reclama la nominación histórica como primera mujer candidata a la presidencia de Estados Unidos por uno de sus principales partidos.

La ex secretaria Hillary Clinton en el Duggal Greenhouse del  Brooklyn Navy Yard,en Brooklyn Nueva York.
La ex secretaria Hillary Clinton en el Duggal Greenhouse del Brooklyn Navy Yard,en Brooklyn Nueva York.
Foto: Getty Images

Tras una competencia primaria más competitiva –y divisiva- de lo esperado, llegó el día en el que Hillary Clinton obtuvo suficientes delegados y la promesa de los superdelegados o funcionarios del partido, para hacerse con la histórica nominación de su partido.

Clinton se convierte así en la probable nominada demócrata a la presidencia –no oficial hasta el voto de los delegados en la convención de julio- y en la primera mujer en la historia de los Estados Unidos en llevar el estandarte de uno de sus principales partidos políticos, a una elección presidencial.

El emocionante momento se vio relativamente opacado por el prematuro anuncio, 24 horas antes, del compromiso de los superdelegados por parte de varios medios de comunicación, quienes dieron por ganadora a Clinton antes de que millones de personas votaran en seis estados.

Esta decisión fue criticada por Bernie Sanders, sus partidarios y numerosos observadores.  “Es la decisión más desafortunada que he visto”, dijo Sanders.

Sin embargo, la matemática electoral y las reglas del partido hace tiempo que apuntaban al probable triunfo de Hillary Clinton y un camino cuesta arriba para el retador Bernie Sanders.

Tras ganar el primer estado de la noche, Nueva Jersey, con una ventaja de más de 25%, la precandidata Hillary Clinton se manifestó por twitter con un mensaje en el que se refería la naturaleza histórica de su rol como primera mujer probable candidata a la presidencia. Bernie Sanders había, hasta ese momento, ganado el pequeño estado de Dakota del Norte. 

“Para todas las niñas que sueñan a lo grande, es verdad que puedes ser lo que quieres ser, incluso presidente. Esta noche es para ti”.

Pasadas las 10 de la noche en Nueva York, la candidata habló ante una multitud de partidarios reunidos en ese estado, donde ella reside y que también es lugar de residencia del candidato republicano Donald Trump.

Así como hace ocho años Clinton dijo que no había podido romper el “techo de vidrio” que limita el ascenso de las mujeres a muchos cargos y puestos, en esta ocasión se refirió a la lucha histórica por la igualdad femenina en Estados Unidos.

“Es la primera vez en nuestra historia que una mujer será la candidata de un partido principal”, dijo. “Pero este triunfo no me pertenece solo a mí sino a generaciones de mujeres y hombres que se sacrificaron por ello”.

Al mismo tiempo, la candidata dejó en evidencia que debe mantener un tono conciliador hacia Sanders y sus partidarios y así lo hizo durante su discurso.

De asesores de la campaña de Clinton, salían desde temprano mensajes conciliadores hacia Bernie Sanders, con la consciencia de que Clinton tiene por delante la tarea de unificar el partido y atraer a por lo menos una parte de los votantes que favorecieron al senador de Vermont.

Se filtró a la prensa, por ejemplo, que Clinton  había girado instrucciones a sus representantes de dar a Sanders el tiempo suficiente para tomar su decisión sin presiones, recordando quizá que ella misma tomó varios días después de la evidente victoria de Barack Obama en 2008 para declarar la suspensión de su campaña.

Clinton elogió a Sanders y a sus partidarios

“El Senador Sanders y su campaña han traído un debate vigoroso sobre la desigualdad en nuestro país…que ha sido bueno para el partido y para el país”, dijo en su discurso.

Inmediatamente después, Clinton se enfocó en Trump, caracterizándolo de nuevo como una persona “con el temperamento equivocado para liderar nuestro país”.

La eventual campaña entre Clinton y Trump, después de las convenciones de ambos partidos en julio, promete ser una de las más agresivas de la historia de Estados Unidos. Más temprano esa misma tarde, Trump se enfocó en “la corrupción de los Clinton” y dijo que la próxima semana dará un discurso sobre ellos, indicando que su campaña por la elección general será principalmente un ataque negativo contra Hillary y su familia.

Por su parte, Clinton dijo que agradecía a su madre el “haberme enseñado que nunca hay que ceder ante un “bully”.