Trabajadores hispanos en Chicago demandan a restaurante por despedirlos sin aviso ni indemnización

La demanda federal colectiva alega que la empresa Food Management Partners Inc. ignoró las reglas federales y dejó a sus empleados sin trabajo sin previo aviso ni indemnización apropiada
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Trabajadores hispanos en Chicago demandan a restaurante por despedirlos sin aviso ni indemnización
Debora Álvarez, una de las demandantes, y sus dos hijos perdieron sus trabajos cuando el restaurante Old Country Buffet cerró sin notificar a sus empleados. Ella trabajó en el local por 13 años y sus hijos entre uno a dos años.
Foto: Cortesía de Shelly Ruzicka, Arise Chicago

Un grupo de trabajadores hispanos del restaurante Old Country Buffet en Chicago presentó una demanda federal colectiva en contra de la empresa Food Management Partners Inc., los dueños de la cadena, por no haber emitido una notificación de cierre del restaurante ni ofrecerles la indemnización de 60 días de sueldo prescrita por ley.

Ese y otros restaurantes de esa empresa en el país fueron abruptamente cerrados a comienzos de marzo de este año.

Conocida como la Ley de Advertencia (Warn Act), toda empresa con más de 50 trabajadores tiene la obligación de notificar a sus empleados sobre un cierre con 60 días de anticipación para que los trabajadores tengan la oportunidad de buscar otros empleos y ajustarse a la transición.

En la demanda, que fue presentada en la Corte del Distrito Federal de Estados Unidos en la división del Distrito Norte de Illinois el pasado 21 de abril, aparecen como demandantes Arcelia Martínez, Debora Álvarez, Rafael Álvarez y Sara Sáenz.

De ser reconocida por el juez federal como una demanda colectiva, la demanda entonces buscaría representar a cualquier empleado que haya sido afectado por los cierres de cualquiera de los 150 restaurantes de la cadena Old Country Buffet que fueron cerrados en Illinois y alrededor del país entre marzo y febrero.

Los demandantes reclaman que la empresa les pague a cada uno 60 días de sueldo más penalidades y gastos legales.

“El cierre abrupto de este restaurante dejó a los trabajadores apresurados por encontrar trabajo, incluyendo a una familia de tres personas que trabajaba ahí”, dijo Shelly Ruzicka, directora de comunicaciones de la organización Arise Chicago, entidad que facilitó la ayuda a los empleados para entablar la demanda.

La organización, junto a exempleados de la cadena, activistas y simpatizantes, se presentó en una conferencia este martes 7 de junio frente a la localidad donde antiguamente estaba Old Country Buffet en la avenida Lincoln tras no haber recibido una respuesta por parte de la empresa. La fecha límite para que la empresa Food Management Partners respondiera a la demanda fue el 6 de junio.

Patricia Rosales, quien trabajó 16 años tiempo completo en el restaurante Old Country Buffet en el 6125 N. Lincoln Ave., en Chicago, llegó un día como cualquier otro a su turno de trabajo el domingo 6 de marzo, cuando se encontró que las puertas estaban cerradas y a ella y al resto de sus compañeros no los dejaron entrar. Rosales dice que el día anterior a ese domingo todo parecía marchar normalmente en el restaurante.

Sin entender qué sucedía, Rosales dice que a ella y a los empleados se les comunicó que estaban realizando un inventario y que supuestamente se realizaría una reunión días después para explicar lo que sucedía. Dicha reunión se canceló y se les informó a todos a que fuesen a buscar sus pertenencias. Rosales dijo que se enteró del cierre de su lugar de empleo a través de una compañera de trabajo.

“Nunca nos informaron ni dieron señas de que iban a cerrar”, dijo Rosales, una madre soltera de dos niños, de 14 y 10 años, que vive sola con sus hijos en Rogers Park.

“Fue fatal porque soy madre soltera y no nos dijeron nada. Éramos varias personas que dependíamos de ese trabajo, era el único sustento de nuestras familias. Fue terrible”, dijo.

Rosales dice que tardó dos meses en encontrar un nuevo emplei y que sobrevivió con sus “pequeños ahorros” y las vacaciones que llevaban acumuladas desde hace varios años, “para sobrevivir y pagar la renta”.

Por otra parte, Rosales añadió que, antes al cierre del restaurante, ella y otros compañeros tenían pensado presentar una demanda en contra del local por “abuso laboral y discriminación, especialmente en contra de los latinos”, dijo, añadiendo que no lo hicieron por temor a perder sus trabajos.

La Raza se contactó con la sede de Food Management Partners Inc., en Texas, pero la vocera de marketing para la empresa, Kim Miller, declinó comentar sobre el caso.

Contacto

De ser declarada por el juez como una demanda federal colectiva, empleados de Food Management Partners Inc. en cualquier parte del país que no fueron notificados de los cierres de restaurantes con 60 días de anticipación ni recibieron indemnización apropiada pueden unirse a la demanda. Para más información, llame a Arise Chicago al (773) 769-6000.