“Seguimos en pie. Perdimos una batalla pero no la guerra”

Columna de opinión de Rocío Sáenz, vicepresidenta ejecutiva del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU)

“Seguimos en pie. Perdimos una batalla pero no la guerra”
Rocío Sáenz es vicepresidenta ejecutiva del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU).
Foto: SEIU

La decisión dividida de la Corte Suprema tendrá un profundo impacto en las vidas de millones de inmigrantes y sus familias estadounidenses que estaban esperando con urgencia por una solución a su incertidumbre y que desafortunadamente tendrán que seguir viviendo con la angustia de la deportación.

Pero nuestra comunidad no se dará por vencida. Lo hemos demostrado desde el inicio de nuestra lucha por una reforma migratoria amplia. El movimiento proinmigrante esta más organizado que nunca, y nuestra comunidad indocumentada cada día más resiliente. Juntos y organizados estamos listos para ponernos los guantes y demostrar nuestra fortaleza para enfrentar lo que venga.

Pero algo sí quedo claro, la Corte Suprema le falló a nuestra comunidad indocumentada y a sus hijos estadounidenses que anhelaban por respeto y dignidad para sus familias; le falló a los Soñadores o DREAMers que han luchado arduamente para ampliar los alivios migratorios para nuestra comunidad; y le falló al resto del pueblo estadounidense que reconoce el valor y las contribuciones de los inmigrantes en este país.

Pero la corte no es la única culpable.

No hemos olvidado quién se interpuso en nuestro camino para bloquear estos programas o cualquier tipo de alivio migratorio incluyendo una reforma migratoria con camino hacia la ciudadanía y quién atacó a nuestras familias con su retórica y propuestas antiinmigrantes.

Este noviembre, con nuestro voto, vamos a silenciar a los líderes republicanos extremistas que ahora mismo se encuentran festejando este fallo.

Estamos viviendo en carne propia como estos candidatos y líderes continúan atacando a los Latinos e inmigrantes y amenazando en construir muros altos de odio en nuestras fronteras. Intimidando e inculcando temor en contra de los inmigrantes.

Hasta ahora, no hemos escuchado disculpas ni rechazos por parte del Partido extremista Republicano, simplemente silencio.

Es inaceptable.

Aunque la mayoría ve este fallo como un retraso, la verdad es que nos da una oportunidad para distinguir los que están de nuestro lado y los que están en contra. Sentimos una gran injusticia pero somos una comunidad resiliente.

Esta lucha no termina aquí. No nos vamos a quedar con las manos cruzadas. Vamos a rendir cuentas con los que se interpusieron en nuestro camino. Seguiremos hacia adelante y vamos a elegir a líderes en todos los niveles de gobierno que apoyen una reforma migratoria.

Tenemos la intención de explorar todas las acciones legales posibles para desbloquear estos programas y también trabajaremos para derrotar a cualquier político que se interponga en nuestro camino.

El 8 de noviembre vamos a salir a votar y determinaremos quien se queda en la oficina oval y con las riendas de nuestro futuro.