Una multa de tránsito le salva la vida a mujer de Fontana

En emotiva reunión, le agradece al policía que le dio la multa
Una multa de tránsito le salva la vida a mujer de Fontana
Rhonda Lantz, 65, asegura estar viva de milagro tras haber utilizado el cinturon de seguridad--leccion aprendida tras recibir la infraccion de manos del agente policial Luis Valenzuela.
Foto: Alejandro Cano / Especial para La Opinión

Cuando Rhonda Lantz, residente de Fontana, fue detenida por el agente policial Luis Valenzuela por no portar el cinturón de seguridad mientras conducía su vehículo el pasado 15 de junio, el sentimiento de rabia invadió su cuerpo.

Luego de un berrinche, Lantz firmó la infracción prometiendo pagar la multa de al menos 280 dólares.

Pero cuando el cinturón de seguridad le salvó la vida tras estar involucrada en un accidente de tránsito ocurrido el pasado 25 de junio, un sentimiento de gratitud se apoderó de su ser. Lantz, quien hasta entonces no acostumbraba usar el cinturón de seguridad alegando que le ahorcaba, asegura estar viva de milagro gracias a la infracción recibida.

En agradecimiento y de manera humilde, Lantz, de 65 años de edad, visitó al agente Valenzuela este jueves 30 de junio para decirle en persona lo contenta que está por haber hecho un gran trabajo.

“Si no fuese por la infracción ahorita estuviera muerta. El vehículo dio varias vueltas luego de que una llanta explotó.  Gracias al cinturón de seguridad las heridas recibidas fueron leves. De no tenerlo hubiese sido lanzada y no hubiera sobrevivido”, comentó Lantz durante reunión con el agente Valenzuela en las instalaciones del Departamento de Policía de Fontana.

Sorprendido y a la vez emocionado, Valenzuela dijo que solo estaba haciendo su trabajo como parte de la campaña “Abróchese o será Multado”, un esfuerzo nacional lanzado en 2005 con la intención de reducir el número de víctimas en accidentes de tránsito.

El agente Valenzuela dice que nunca antes le agradecieron por dar una multa de tránsito. / ALEJANDRO CANO, ESPECIAL PARA LA OPINION
El agente Valenzuela dice que nunca antes le agradecieron por dar una multa de tránsito. / ALEJANDRO CANO, ESPECIAL PARA LA OPINION

“Durante mi carrera como policía he dado muchas infracciones, pero nunca nadie me había agradecido en persona. Me siento muy contento de haber hecho la diferencia. Esto me anima a seguir concientizando a la sociedad sobre la importancia de usar los cinturones de seguridad”, indicó Valenzuela, quien trabaja para el el departamento de policía desde 2004.

Este fin de semana feriado, millones de personas transitarán por autopistas, carreteras y calles de la nación, es por eso que las autoridades instan tanto a los conductores como pasajeros a usar el cinturón de seguridad.

“Es muy claro que salvan vidas. Solo toma dos segundos hacerlo”, añadió Valenzuela.

Esfuerzo da frutos

En efecto, según la Oficina de Seguridad Vial de California, tan solo en 2012 los cinturones de seguridad salvaron la vida de 12,174 personas. De hecho, entre 2008 y 2012, el uso del cinturón de seguridad salvo la vida de alrededor de 63,000 personas, indica la Oficina.

Desde su inicio en 2005, la campaña ha aumentado el número de conductores y pasajeros que se abrochan el cinturón de seguridad del 92.5 por ciento en 2005 al 97.4 por ciento en 2014, lo que equivale a más de 1.5 millones de personas abrochándose el cinturón.

El agente Luis Valenzuela junto a una muy agradecida Rhonda Lantz. /ALEJANDRO CANO, ESPECIAL PARA LA OPINION
El agente Luis Valenzuela junto a una muy agradecida Rhonda Lantz. /ALEJANDRO CANO, ESPECIAL PARA LA OPINION

A nivel nacional el índice de personas que usan el cinturón de seguridad es de 87 por ciento, indicó la Oficina. Pese a los esfuerzos, aún existen más de medio millón de personas en California no usando el cinturón.

Las multas por no usar el cinturón de seguridad van desde los 162 dólares hasta los 465 dólares por no restringir a un menor de edad, dependiendo del Condado de residencia en California, dijeron las autoridades. Sin embargo, que un cinturón te salve la vida no tiene precio, añadió Lantz.

“Ahora lo primero que hago es abrocharme y también me aseguro que todos en el vehículo se abrochen. No hay razón para jugar con la vida… abróchense”, concluyó Lantz.