Jon Jones mandó a la lona al UFC 200, luego pidió perdón con lágrimas

Su exclusión de la cartelera UFC 200 por dopaje es otro gran golpe para la empresa que en corto tiempo ha visto caer a varias de sus estrellas
Jon Jones mandó a la lona al UFC 200, luego pidió perdón con lágrimas
Jon Jones llora durante una conferencia de prensa el jueves en Las Vegas para hablar sobre una violación de dopaje que le causó salir de la función UFC 200.
Foto: Getty Images

Lo que suponía ser un evento histórico se convirtió, de la noche a la mañana, en una pesadilla para el  hombre que ha puesto al UFC en la cúspide de las artes marciales mixtas.

“Tengo el corazón destrozado”, dijo el presidente de UFC,  Dana White, cuando el miércoles por la noche anunció que una de sus máximas estrellas, Jon Jones, quedaba fuera de la función UFC 200 por dar positivo en pruebas antidopaje.

Jones estaba programado para protagonizar la pelea estelar del sábado en el T-Mobile Arena de Las Vegas en contra del campeón de peso semicompleto, Daniel Cormier.

“Fue brutal recibir la noticia, me siento  desilusionado, muy desilusionado”, dijo White con relación al comportamiento de Jones.

Con muchos meses de anticipación, White trabajó muy fuerte para armar una cartelera espectacular que ayudara a celebrar por todo lo alto el bicentenario de las funciones numeradas del UFC.

El esfuerzo de White, así como las expectativas de los aficionados al deporte de las llamadas MMA, quedaron en el suelo tras el proceder de Jones.

“En realidad no sé qué decir, solamente quiero expresar que lo siento mucho”, dijo Jones con lágrimas en los ojos durante un conferencia de prensa que ofreció el jueves.

“Todo esta situación me duele mucho, supuestamente encontraron en mis muestras una sustancia de la que yo no tengo idea que es lo que pueda ser”, comentó el peleador de 29 años de edad.

Esta no es la primera ocasión que Jones atenta contra su propia imagen y contra la empresa que lo ha puesto en las puertas de la fama y la fortuna.

Jones ya había traicionado la lealtad de White y de sus seguidores cuando el año pasado fue retirado de la cartelera UFC 182 por haber dado positivo por consumo de cocaína.

  • Jon Jones tumba la pelea estelar del UFC 200 por dopaje inminente

Las políticas antidopaje del UFC establecen que reincidir en el consumo de sustancias prohibidas se castiga con una suspensión de dos años, y eso es lo que a Jones le puede esperar en el futuro.

“Si me castigan por dos años haré todo lo posible para regresar mejor que nunca”, prometió Jones.

“Soy un hombre muy positivo y desde ahora ya estoy pensando en todo lo bueno que le puedo sacar a esta situación. Soy un luchador de la vida, y aunque parezca que estoy derrotado, en realidad no lo estoy”, aseguró.

Jones es uno de los imanes de atracción más fuertes del UFC, pero ante las circunstancias actuales, el mundo de las artes marciales mixtas tendrá que aprender a vivir sin él por algún tiempo.

Ante la situación la pelea entre Brock Lesnar y Mark Hunt en peso completo pasa a ser la estelar del UFC 200.

Uno tras otro

El problema que ahora enfrenta el UFC y su presidente es recomponer el rompecabezas de figuras que poco a poco se han caído del tablero.

En corto tiempo, Dana White ha visto desparecer de su firmamento, al menos de manera temporal, a estrellas rutilantes como Ronda Rousey, quien después de su derrota ante Holly Holm no ha vuelto a decir cuándo regresará al octágono, si es que lo hace.

Conor McGregor, el irlandés que con su explosiva personalidad ha cautivado a los seguidores, es otro de los peleadores que creyó que su fama estaba por encima del UFC y esa actitud lo llevó a perder su lugar en la megafunción del sábado en Las Vegas.

Sin Rousey, McGregor y Jones como cartas seguras, el UFC se ha quedado con grandes interrogantes.

Existe una gran cantidad de aficionados dispuestos a pagar buenas cantidades de dinero por ver pelear a maestros en las artes marciales mixtas convertidos en personajes salidos de una película de ciencia ficción.

El mercado sigue ahí, pero el golpe que Jones le dio a su deporte es uno del que Dana White se deberá reponer lo antes posible para seguir trabajando en el engranaje de la fábrica de héroes en la que se ha convertido el UFC.