Los escándalos y dramas no cesan para Julio César Chávez Jr., cada vez más lejos del estrellato

El hijo de la leyenda, por años visto como un futuro campeón del mundo y fuente de riqueza, se hunde por sus contratiempos abajo del ring
Los escándalos y dramas no cesan para Julio César Chávez Jr., cada vez más lejos del estrellato
La carrera de Julio César Chávez Jr. se ha quedado en promesa, en buena parte debido a sus deslices fuera del ring. Aquí aparece frente a su legendario padre tras perder el campeonato contra Sergio Martínez en 2012.
Foto: Getty Images

Acusar a su esposa del secuestro de su hija fue otro capítulo de vergüenza en la atribulada vida de Julio César Chávez Jr.

Tras no saber nada de su hija por espacio de cinco días, el excampeón mexicano lanzó la acusación vía redes sociales. La situación fue aclarada primero por el padre de Chávez Jr., quien explicó que la pareja de su hijo había abandonado el hogar, junto con su pequeña hija, tras una discusión que tuvieron.

La novela que protagonizó el domingo, por el presunto secuestro de su hija, es una señal más de que Chávez Jr. está lejos de alcanzar la madurez emocional que tanto necesita si es que en verdad aspira volver a ser estrella del boxeo y campeón del mundo, pero más importante aún, para ser un hombre productivo.

El ascenso en el ring del hijo de la leyenda del boxeo mexicano requirió de tiempo; contrario a lo que muchos piensan, no fue vertiginoso. Chávez Carrasco inició su carrera en 2003 y fue hasta 2011 que obtuvo su primer título mundial.

Siempre apoyado por la fuerza del nombre de su padre,  Chávez Jr. llegó a ceñirse el cinturón de campeón mundial de peso mediano al vencer a Sebastian Zbik.

En aquel momento, parecía que “Junior” tenía todo para seguir la huella del padre, pero en un proceso de autodestrucción, se fue desvaneciendo entre las sombras del fracaso y la mediocridad.

Sin ganas de entrenar lo suficiente, sin el compromiso de realizar los sacrificios requeridos, y sin la cruda necesidad de ganar dinero, Chávez Jr. se encargó de tirar a la basura su promisoria carrera.

Tras lograr el título mundial, defendió exitosamente su campeonato derrotando a Peter Manfredo Jr., Marco Antonio Rubio y Andy Lee. Pero su derrumbe se comenzó a escribir en 2012 cuando perdió su título mundial y su calidad de invicto luego de 46 triunfos y un empate en contra del argentino Sergio “Maravilla” Martínez.

En esa ocasión, Chávez Jr. fue criticado por aquellos que atestiguaron  su falta de entrega al trabajo y las múltiples distracciones en las que cayó. Tras caer ante Martínez, Chávez Jr. perdió el hambre de gloria y de 2013 a la fecha solamente ha sostenido cuatro peleas, una sola de ellas de campeonato, misma que dejó escapar ante el polaco Andrzej Fonfara en abril de 2015.

Casos de la vida real

Los problemas personales han hecho que Julio César Chávez Carrasco, de 30 años, no haya alcanzado su mayor potencial. Problemas legales, rencillas familiares e indisciplinas forman parte de la estela de cuentos que narran su vida abajo del ring.

Primer ‘jab’ de dopaje

Junio de 2009

Después de su pelea contra Troy Rowland, Julio César da positivo por furosemida, un diurético que se suele utilizarse para bajar de peso y que también se emplea como agente para enmascarar el uso de esteroides. El mexicano fue suspendido durante siete meses y multado con 10,000 dólares.

Conduce ebrio en Los Ángeles

Enero de 2012

La madrugada del 22 de enero, es detenido y consignado por la policía de Los Ángeles por manejar en estado de ebriedad y sin licencia. Esto sucede 13 días antes de su pelea contra Marco Antonio “El Veneno” Rubio en San Antonio, Texas. De manera extraña, al terminar la pelea, a Chávez Jr. no le realizan controles antidopaje, lo que levanta muchas sospechas.

Rompe con su padre

Noviembre de 2012

Dos meses después de la derrota ante Sergio “Maravilla Martínez, Chávez Jr. ataca a su padre y rompe relación con él. En fuertes declaraciones, “El hijo de la Leyenda” deja saber lo que lleva en el corazón: “Mi papá no estuvo conmigo durante seis o siete años de mi carrera, me formé solo, él nunca me ayudó, ni siquiera en algunas peleas, como la gente dice. Mi papá se la pasó drogándose y tomando todo el tiempo”. Tiempo después se reconcilian.

Noqueado por marihuana

Marzo de 2013

Chávez Jr. es sancionado por la Comisión Atlética de Nevada con 900,000 dólares y nueve meses de suspensión por haber consumido marihuana antes de su combate contra “Maravilla” Martínez. Más tarde se defiende en una entrevista diciendo que tomaba la sustancia como tratamiento medicinal.

No sale de su esquina

Abril de 2015

Julio César se gana el repudio de los aficionados presentes en el StubHub de Carson cuando en el décimo round rehúsa salir de su esquina para continuar el pleito contra Andrzej Fonfara. Su actitud es despreciada por aquellos que entienden que la esencia del boxeador mexicano es nunca rendirse y “morirse” en el ring.

Pierde en la báscula

Julio de 2015

En un acto bochorno, Chávez Jr. no da el peso pactado para su pleito en contra  de Marcos “Dorado” Reyes en El Paso. La pelea era en 169 libras, pero llega pesando 171 no obstante haber subido a la báscula totalmente desnudo. Chávez Jr. paga una compensación a su rival en turno para que la pelea se lleve a cabo, la cual gana por decisión.

Cancela último combate

Marzo de 2016

Julio César Chávez Jr. (49-2-1) cancela su siguiente combate en dos ocasiones aduciendo lesiones, primero una pelea pactada contra Badou Jack por problemas de talón, y más tarde sucede lo mismo para el pleito ante J’Leon Love sin aclarar la dolencia.

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