Para luchar contra violencia armada, latinos deben unirse con comunidades negros y LGBTQ

Todos nosotros queremos que nuestro país viva en paz, libre de violencia armada
Para luchar contra violencia armada, latinos deben unirse con comunidades negros y LGBTQ
Activistas en el mes de conciencia de armas de fuego en la comunidad durante el mes de junio.
Foto: Mariela Lombard / impreMedia

Ha pasado un mes desde la matanza en el Pulse Nightclub en Orlando. A raíz de esta tragedia, la violencia armada continúa a sombrar nuestra sociedad.

La semana pasada, acompañé a trabajadores culinarias y de la hostelería de mi sindicato, UNITE HERE, para participar en una protesta de sentada en la oficina del senador Marco Rubio en Orlando. Para nosotros, esto era personal. Uno de nuestros miembros en Orlando, Francisca Flores, perdió a su hija, Marisol, en la noche del tiroteo. Ella tenía 26 años y era una estudiante de literatura que quería seguir una carrera en la música y la planificación de fiestas.

Frente a estancamiento partidista sobre temas de control de armas y violencia racial, sabíamos que teníamos que tomar acción. De hecho, la mayoría de las personas en nuestra industria son personas de color, inmigrantes, mujeres y muchos se identifican como LGBTQ. A raíz de la matanza, el senador Rubio continúa bloqueando el control de armas, a pesar que los latinos fueron blancos del ataque en Orlando.

El día de nuestra protesta, la Asociación Nacional del Rifle le endosó. Fuera de sus oficinas, docenas de nosotros sentamos en protesta por nueve horas, coreando, cantando y rezando para honrar la memoria de los 49 hombres y mujeres que perdieron la vida el mes pasado, antes de ser expulsado. Diez personas fueron detenidas en un acto de desobediencia civil .

Nunca olvidaré la sensación de inspiración que sentí, sentada en el suelo frío del vestíbulo de la oficina de Rubio, tomándonos las manos y rezando juntos. Me acordé de lo que sucede cuando las personas de diversos orígenes—negros, latinos, blancos y LGBTQ—se unan para tomar una posición.

También reflexioné sobre lo importante que fue nuestra llamada de atención sobre las cuestiones más amplias de la pobreza y la discriminación que nos unen.

Todos nosotros queremos que nuestro país viva en paz, libre de violencia armada. Para lograr esto, los grupos que están desproporcionadamente afectados por esta violencia deben trabajar juntos. Los latinos deberían unirse con nuestros hermanos y hermanas negros y LGBTQ para poner fin a la cultura del odio, la violencia y la opresión en el que vivimos. Esto comienza con empujar cambios de corto plazo a las leyes de armas de nuestra nación mientras que organizamos por la justicia económica a largo plazo.

Nuestras comunidades, especialmente nuestros jóvenes, merecen oportunidades reales. Estos incluyen buenos trabajos sindicalizados con salarios dignos, programas después de la escuela, programas de salud mental, reforma inmigratoria, leyes contra la discriminación y la protección contra la violencia de la comunidad y la brutalidad policial.

Todos debemos llegar a nuestras comunidades, educándolos y organizándolos en torno a estas cuestiones. Al trabajar juntos para cambiar nuestra economía para servir a todas las personas que trabajan, tendremos una oportunidad más fuerte de construir paz en nuestro país.