Editorial: Dos visiones distintas

Las dos convenciones nacionales, republicana y demócrata, marcaron la usual diferencia ideológica que suele haber entre conservadores y liberales.

Editorial: Dos visiones distintas
Este es un año electoral diferente.
Foto: Jonathan Gibby / Getty Images)

Lo que llama la atención en este ciclo electoral es el contraste entre ambos partidos de cómo perciben el presente, a partir del cual se construye el futuro. Son las dos visiones que tienen ante sí los votantes.

La Convención Republicana estuvo dominada por Donald Trump y familia, y en lugar de buscar un punto medio más atractivo al votante promedio que al de la base partidaria, el millonario volvió a apostar al resentimiento y el miedo que movilizó a un sector blanco, más pobre y con menos educación formal, que se niega a aceptar los cambios demográficos, económicos y sociales.

La visión apocalíptica del gobierno de Obama, alentada por los extremistas del Congreso y por el Tea Party, es el presente de quienes viven en una burbuja ideológica. Esa misma que necesita Trump para presentarse como el único salvador posible de la patria.

Los demócratas navegaron entre la defensa del presente y la necesidad del cambio. El tan mencionado optimismo reaganiano pareció cambiar de partido. La visión de un individuo con un potencial de crecimiento contrasta con la de la persona acorralada que necesita a alguien que hable por ella y la rescate del peligro.

La diferencia también estuvo en la manera que allí trataron las diferencias internas. Trump acalló a los disidentes mediante reglamentos y cerró la convención amenazando a dos de sus rivales en las primarias con que los perjudicará en sus próximas elecciones. Mientras que los demócratas hicieron todo lo posible para atraer los seguidores de Bernie Sanders.

Lo triste es que en Cleveland como en Filadelfia se haya politizado el conflicto entre la policía y las comunidades de color, de manera que ningún partido abogó por enfrentar el problema juntos. No habrá solución si la ideología se apodera de un problema de comunicación.

Este es un año electoral diferente. La ausencia significativa de importantes figuras republicanas en la Convención refleja que Trump no es un candidato representativo del ideario republicano. Esa es la ventaja de los demócratas para atraer a un votante que no comparte el optimismo oficialista, pero que todavía está más alejado del personalismo y la visión de Trump.