El monje budista que ‘bendecirá’ las aguas salvajes del piragüismo de Río 2016

Kazuki Yazawa es miembro de la delegación japonesa que estará en la justa olímpica y que ha sabido combinar sus dos más grandes pasiones: la religión y el deporte

A sus 27 años, Kazuki Yazawa llegará a sus terceros Juegos Olímpicos.
A sus 27 años, Kazuki Yazawa llegará a sus terceros Juegos Olímpicos.
Foto: Stu Forster / Getty Images

Historias cautivadoras siempre escuchamos cuando se acerca un magno evento deportivo, pero la que leerás a continuación, va más allá de las que conoces y escuchas frecuentemente.

Kazuki Yazawa llega a Río 2016 para participar en sus terceros Juegos Olímpicos. Este atleta forma parte de la delegación de Japón, tiene 27 años y practica el piragüismo.

Hace cuatro años, en Londres, quedó dentro del top ten en la prueba K-1, aunque un tanto lejos de los primeros tres sitios, lo cual lo llevó a tomar una decisión que le cambiaría completamente la vida.

Harto de tener que buscarse por sí mismo a sus patrocinadores, Kazuki se alejó del deporte y siguiendo los consejos de uno de sus mejores amigos, decidió cambiar las aguas bravas por la paz que otorga el templo budista Zenkoji Daikanjin, el cual se localiza en la ciudad de Nagano.

Kazuki decidió ser parte de la orden de monjes que habitan en este lugar. Ahora, luce el cabello a rape, cambió la ropa deportiva por una larga túnica negra y pasa horas sentados en el piso, haciendo oración.

Al principio, este hombre había decidido entregarse por completo al budismo; sin embargo, en 2015 sintió el impulso de volver a participar en una competencia de piragüismo, así que concursó en la misma, la cual era de carácter nacional, misma en la que se proclamó campeón y por ende, consiguió su pase a estas Olimpiadas.

A partir de ese momento, la vida de Yazawa dio un giro de 180 grados, ya que ha decidido compaginar sus actividades religiosas con el deporte que ama.

Desde que amanece hasta las tres de la tarde, está volcado a sus actividades en el templo y por la tarde, se prepara para ir a entrenar al río Saigawa, así como sesiones en el gimnasio.

“Independientemente del resultado, esperemos que esté bien, que no se lesione y que termine los Juegos”, comentó Kansho Kayaki, uno de sus monjes superiores.