Activistas protestan contra plan de vivienda del gobernador de California

Se alega que la letra pequeña del plan de Brown establece que por cada cien unidades edificadas solo se ofrecerían cinco para familias pobres, y quita voz a los vecinos sobre los proyectos se construyen en sus comunidades
Activistas protestan contra plan de vivienda del gobernador de California
La activista Martha Sánchez en la protesta frente a la oficina de una asociación de desarrolladores en California.
Foto: Isaias Alvarado / La Opinion

La lucha contra del plan del gobernador Jerry Brown, que pretende acelerar la oferta de vivienda asequible para familias pobres en California, aunque algunas alegan que la propuesta terminaría por desplazarlas, llegó este viernes a la sede de los corporativos de bienes raíces en Los Ángeles.

Al grito de “¡vivienda barata ya!”, activistas protestaron en la oficina de la Asociación de Corredores de Bienes Raíces de California (CAR), ubicada en el oeste de la ciudad, para rechazar un proyecto que -según ellos- aceleraría la construcción de vivienda de lujo y la expulsión de los más pobres.

Brown ha propuesto una legislación para agilizar la aprobación de complejos de vivienda con unidades para personas de bajos ingresos, con el fin de atender una crisis que golpea a todo el Estado Dorado.

Pero algunos argumentan que la letra pequeña de la iniciativa establece que por cada 100 unidades edificadas solo se ofrecerían cinco para familias pobres, al tiempo que los residentes perderían voz para decidir qué proyectos se construyen en sus comunidades.

“La propuesta del gobernador sólo propiciaría que haya más desplazamiento de familias pobres, de personas de color. No es permisible, no lo aceptamos y no lo queremos”, dijo Martha Sánchez, líder comunitaria de la Alianza para el Empoderamiento de las Comunidades Californianas (ACCE).

Miembros de ésta y otras organizaciones ingresaron la mañana de este viernes a la sede de CAR, para pedir una reunión con su director ejecutivo, Joel Singer, y dejarle saber su postura contra el plan de Brown. Pero los recibió una empleada que les echó con la amenaza de que la Policía venía en camino.

“Están interfiriendo con nuestro trabajo”, expresó la empleada, mientras los activistas desglosaban los presuntos efectos negativos del proyecto del gobernador. Antes de que llegara la Policía, le entregaron una carta dirigida a Singer que decía: “La construcción de vivienda no debe provocar el desplazamiento”.

Al cierre de esta edición CAR no comentó sobre la protesta de los activistas en su oficina en Los Ángeles.

Los manifestantes ingresaron a las oficinas de la Asociación de Bienes y Raíces en Los Ángeles para protestar contra el proyecto del gobernador. /ISAIAS ALVARADO
Los manifestantes ingresaron a las oficinas de la Asociación de Bienes y Raíces en Los Ángeles para protestar contra el proyecto del gobernador. /ISAIAS ALVARADO

Ayuda para los pobres

La oficina de Brown insiste que dicho plan es un esfuerzo por socavar las restricciones locales que hacen que sea difícil la construcción de vivienda, algo que ciertos estudios consideran la causa del  creciente costo del alquiler en California.

Por otro lado, la iniciativa se ha topado con la oposición de los sindicatos de constructores que le piden al gobernador que obligue a los desarrolladores a que paguen mejores sueldos en sus obras.

A nivel comunitario le exigen que no abone al llamado aburguesamiento, el cambio demográfico que favorece a los residentes blancos con la construcción de apartamentos de lujo y el alza de la renta.

“En un tiempo en que Wall Street se beneficia y la clase trabajadora sufre, el gobernador eligió ponerse del lado de los desarrolladores”, expresó el reverendo Oliver Buie, quien protestó en la sede de CAR.

Los manifestantes dicen que la medida ayuda a los constructores, no a los inquilinos. /ISAIAS ALVARADO
Los manifestantes dicen que la medida ayuda a los constructores, no a los inquilinos. /ISAIAS ALVARADO

Fanny Ortiz, residente de Boyle Heights, uno de los barrios en la mira de los constructores, considera erróneo impedir que los vecinos elijan qué proyectos se edificarían en sus colonias.

“No nos pueden quitar el tomar decisiones en los cambios que van a pasar en nuestra comunidades”, dijo. “Estamos en una crisis de vivienda y lo que Brown propone es ridículo”, agregó.

Los principales partidarios del plan de Brown son los constructores de casas y negocios, especialmente en la Bahía de San Francisco, donde la demanda de la vivienda ha crecido de la mano de la expansión de los empleos en el rubro de la tecnología. Pero se cree que el impacto se vería en todo el estado.

“Quieren acelerar la construcción de vivienda de lujo que va a acelerar el desplazamiento de las comunidades pobres”, insistió Mariana Huerta-Jones, vocera de la organización ACT-LA.

Lo cierto es que el plan de Brown no ha ganado suficiente apoyo en la legislatura estatal, ni después de que condicionó su aprobación con el compromiso de gastar $400 millones en subsidios a viviendas.