Río 2016: Pelea en la grada detiene el partido de Del Potro, quien revira: “Esto no es fútbol”

Un altercado entre dos aficionados, uno brasileño y otro argentino durante su partido ante Souza, colma la paciencia de 'La Torre de Tandil'
Río 2016: Pelea en la grada detiene el partido de Del Potro, quien revira: “Esto no es fútbol”
La pelea de aficionados en el estadio olímpico de tenis, suspendió momentáneamente la actividad en el partido entre del Potro y Souza.
Foto: EFE

Juan Martín del Potro elogió el ambiente y el colorido del público que asiste a los partidos de tenis, pero rechazó los excesos, como el incidente que interrumpió su partido con el portugués Joao Sousa.

Un aficionado argentino y otro brasileño se enzarzaron en una agitada discusión que llegó a las manos. Las fuerzas de seguridad del recinto tuvieron que intervenir y ambos fueron expulsados de la pista central. El partido estuvo detenido durante varios minutos y se reanudó con normalidad.

“El público hace un clima especial y muy lindo. Disfruté, excepto en el incidente del principio que espero que no vuelva a suceder. Hay que disfrutar. Tenía que haber paz entre gente de Argentina y de Brasil. Esto no es fútbol“, dijo Del Potro.

Así fue el incidente

Una alterada discusión en la grada de la pista central del Centro Olímpico de Tenis entre aficionados brasileños y argentinos detuvo por unos minutos el encuentro entre el argentino Juan Martín del Potro y el portugués Joao Sousa.

La discusión entre los seguidores fue percibida por los jugadores y el juez y el resto de asistentes. Con empate a un juego en el marcador, ambos tenistas se sentaron en sus respectivas sillas a la espera de la que la situación se calmara.

Los seguidores se apaciguaron, zanjaron la discusión y el partido se reanudó sin incidentes.

La presencia de Juan Martín del Potro arrastra numerosos aficionados argentinos, que le siguen en cada partido. Fue evidente el domingo por la noche, cuando protagonizó la sorpresa del torneo al eliminar al serbio Novak Djokovic, número uno mundial.

Adicionalmente, el argentino es contrario a los espectadores brasileños, que apoyan normalmente al rival de los jugadores albiazules. Una larga tradición de rivalidad trasladada a las pistas de tenis.