Por qué disparar contra coches en movimiento fue prohibido por el Sheriff

Se une así a otras agencias del orden local que ya tomaron esta decisión

Por qué disparar contra coches en movimiento fue prohibido por el Sheriff
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Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

El Departamento del Sheriff del condado de Los Ángeles (LASD) decidió unirse a una práctica ya adoptada por el Departamento de Policía de Los Ángeles hace un tiempo — prohibir a sus agentes disparar a autos en movimiento, a menos que haya otra arma letal presente.

Por años, el argumento de los agentes que persiguen a un sospechoso en un auto es que temían ser atropellados o que les dispararan. Algunos sospechosos simplemente indicaban que solo intentaban huir.

Algunos expertos en seguridad dicen que disparar a autos en movimiento supone algunos riesgos de seguridad: si las balas hieren al conductor, el vehículo puede desbocarse sobre personas inocentes.

Una investigación de la radio KPCC encontró que agentes del Sheriff dispararon contra autos en movimientos al menos nueve veces entre 2010 y 2014. Solo en uno de esos casos el sospechoso estaba armado, según la Fiscalía del condado.

En 2015 hubo cuatro incidentes donde los agentes impactaron a un sospechoso, tres más en que sus balas fallaron y un caso en el que un agente disparó a las llantas de un auto.

La nueva regla, que entró en efecto el pasado 4 de agosto, indica que “no se dispararan armas de fuego a un vehículo estacionado o en movimiento” o sus ocupantes a menos que los agentes sean amenazados con un arma u otro tipo “de fuerza letal que no sea un auto en movimiento”.

La regla anterior solo indicaba que el miedo no justificaba un tiroteo.

Algunos expertos en seguridad dicen que disparar a autos en movimiento supone algunos riesgos de seguridad: si las balas hieren al conductor, el vehículo puede desbocarse sobre personas inocentes. ( Aurelia Ventura/ La Opinion)
Algunos expertos en seguridad dicen que disparar a autos en movimiento supone algunos riesgos de seguridad: si las balas hieren al conductor, el vehículo puede desbocarse sobre personas inocentes. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Costo millonario

El cambio de política policial llega mientras la Junta de Supervisores del condado se apresta a discutir un pago de $2.8 millones a un hombre que estaba sentado en la parte trasera de un auto en movimiento cuando fue impactado por balas disparadas por agentes del Sheriff.

El caso data de agosto de 2013 cuando los agentes vieron a un hombre pintando graffiti en una pared de la avenida Rosemead en Pico Rivera alrededor de la medianoche.

Cuando los agentes se le acercaron, el hombre se metió a un auto por el lado del pasajero.

“Casi inmediatamente, el conductor del auto aceleró hacia los agentes”, indica un resumen presentado a la Junta de Supervisores. El agente intentó apartarse del vehículo que se aproximaba hacia él, pero el conductor “deliberadamente viró el vehículo hacia el agente mientras continuaba acelerando”.

El agente Cuauhtemoc González abrió fuego. El auto viró y se detuvo a poca distancia. Tres hombres salieron del carro y se rindieron. Uno más permaneció tirado en el asiento trasero. Una de las balas del agente había impactado a Gonzalo Martínez en su ojo izquierdo. Martínez, ahora de 23 años, perdió el ojo. Los fragmentos de la bala siguen en su cerebro.

Dale Galipo, abogado de la familia de Martínez, señala que sus padres cuidan de él, e indica que duda que podrá trabajar.

A pesar del acuerdo monetario, el Sheriff sostiene que los disparos hechos por su agente fueron justificados.

“El agente del Sheriff temía por su vida y desplegó fuerza letal en contra del conductor del vehículo que manejó el auto directamente hacia el agente”, indica el resumen presentado a la Junta.

La Fiscalía declinó presentar cargos contra el agente.