Jesse James Romero, el niño de 14 años baleado a muerte por el LAPD

Fue acribillado a muerte el martes en Boyle Heights
Jesse James Romero, el niño de 14 años baleado a muerte por el LAPD
Jesse James Romero, de 14 años, fue muerto a tiros por la Policía. Foto: Aurelia Ventura/La Opinión
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Jesse James Romero, de 14 años, fue acribillado a muerte la tarde del martes por agentes de la Policía de Los Ángeles, un incidente que ha causado críticas por parte de la comunidad.

El joven fue identificado por el médico forense de Los Ángeles.

El hecho ocurrió alrededor de las 5:50 p.m. cuando los policías se presentaron a la esquina de la calle Breed y la avenida Cesar E. Chavez. Los agentes respondían a una llamada de vandalismo en la zona.

Al llegar, según la Policía, vieron dos personas y posteriormente se dio una persecución a pie. Enseguida hubo intercambio de fuego, resultando en la muerte del joven.

Los paramédicos lo declararon muerto en el lugar de la balacera.

La Policía dice que el joven disparó una pistola, pero se desconoce si fue en contra de los agentes. El reporte policiaco indica que un arma fue encontrada a un lado del cuerpo del joven. Ésta será procesada por huellas ADN.

En el lugar de los hechos familiares y amigos del menor establecieron un pequeño altar en su memoria.

(Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)
(Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

La familia Romero ha lanzado una campaña de GoFundMe para recaudar fondos para cubrir los costos fúnebres.

Teresa Dominguez, madre de Jesse James Romero. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Teresa Dominguez, madre de Jesse James Romero. (Aurelia Ventura/ La Opinion)

Organizaciones comunitarias también han mostrado su descontento por la muerte del joven, un incidente que se da a tan solo días de otra muerte de un latino en la misma zona angelina, y después que varios latinos fueron acribillados por policías en el mes pasado.

We living in a HOOD where protect and serve means to point and shoot, instead of offering mentoring programs for this generation of fatherless children looking for Guidance, we plant guns in the barrio and wait for them to kill each other off… We can’t depend on any government agency to help us ?? What help have we receive besides a bullet in the back ?!!

A photo posted by Ovarios Del Barrio (@ovarian_psycos) on Aug 10, 2016 at 1:11pm PDT

Ovarian Psycos, un grupo feminista de Boyle Heights que constantemente denuncia la brutalidad policial, llevará a cabo una vigilia esta noche en memoria de las recientes víctimas a manos de la policía, y hasta hace llamado para que el alcalde Eric Garcetti despida al jefe policiaco Charlie Beck.

Familiares critican accionar policial

Sumida en un mar de llanto, Teresa Domínguez, la madre de Romero, dijo no creer lo ocurrido a su hijo.

“Era un buen niño, buen hijo, una buena persona”, expresó del adolescente que habría cumplido 15 años el 24 de agosto.

Dominguez dijo que vio a su hijo por última vez alrededor de las 4:30 p.m. del martes.

Y no supo lo sucedido hasta pasadas las 7:00 p.m. del martes.

“Vino una señora a decirme que lo había matado la policía. Por eso me enteré, porque no sabía lo que había pasado”, relató. “Le dije que era una equivocación, que él no era.

Dominguez dijo que no ha tenido contacto con la policía.

“Yo no sé por qué le hicieron eso”, dijo del tiroteo y aseveró que presuntos testigos dicen que “lo había seguido la policía, el venía caminando y no le hablaron ni nada, solo lo balacearon. Cayó él y todavía lo levantaron y lo arrestaron y lo dejaron caer y le dieron otro balazo”.

Sobre reporte policial sobre el tiroteo, dijo que “ellos está tratando de derfenderse de la manera de ellos, pero eso no lo creo”.

Richard Romero, hermano menor del fallecido, describió a su hermano como “calmado”.

Francisco Navarro, un amigo del occiso, dijo que “era un chavo bastante bueno”.

“Lo que hicieron no está bien. pretty good homie. Itwasn’t right. The cops shouldn’t have had to kill nobody. Aren’t the cops here to protect us. Why are they killing a little kid.

Lourders Miranda, otra amiga del muchacho, dijo que Romero asistía a la secundaria Mendez.

“Era un buen chico. Respetuoso. Siempre diciendo chistes. Nunca le faltaba el respeto a nadie”, detalló.