Jefe del LAPD defiende a policías que mataron a tiros a latina

"En realidad no tenían otra opción" más que disparar, dijo Charlie Beck

03/02/16 /GRANADA HILLS/Jefe de LAPD Charlie Beck. LAPD muestra, a medios de comunicacion durante un encallo en Ed Davis Training Center, momentos previos e inmediatamente despues de un incidente en los que policias disparan sus armas de fuego a un sospechoso.  (Foto Aurelia Ventura/La Opinion)
03/02/16 /GRANADA HILLS/Jefe de LAPD Charlie Beck. LAPD muestra, a medios de comunicacion durante un encallo en Ed Davis Training Center, momentos previos e inmediatamente despues de un incidente en los que policias disparan sus armas de fuego a un sospechoso. (Foto Aurelia Ventura/La Opinion)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

A un día de que la comisión policial de Los Ángeles decidiera que tres agentes angelinos actuarán fuera de la normativa al tirar a matar a una mujer latina y aún hombre indigente, el jefe de la Policía de Los Ángeles salió en defensa de sus uniformados.

“En realidad [los agentes] no tenían otra opción”, dijo Charlie Beck a la difusora KPCC el miércoles.

Al menos cuatro agentes estuvieron involucrados en las muertes de Norma Guzmán y James Byrd —incidentes que ocurrieron en 2015.

“Creo que la Comisión reconoce que al momento de descargar el arma [de fuego] no tenían otra opción”, dijo el jefe policiaco, antes de razonar que la junta de miembros civiles tomó la decisión dado que no hubo más planeación por parte de los policías antes de disparar.

Guzman, de 37 años y quien padece una enfermedad mental, murió el pasado 27 de septiembre cuando fue disparada por un agente cuando caminó hacia dos policías con un cuchillo de 8 pulgadas de largo en mano.

Fotografía familiar de Norma Guzmán, quien fue muerta a tiros por agentes del LAPD el año pasado. /SUMINISTRADA
Fotografía familiar de Norma Guzmán, quien fue muerta a tiros por agentes del LAPD el año pasado.

El LAPD dijo por medio de un comunicado, emitido poco después del tiroteo, que  los agentes habían ordenado a Guzman a soltar el arma, pero se rehusó y continuó caminando hacia ellos. Posteriormente se dio el tiroteo que acabó con su vida. La Comisión no consideró ese argumento suficiente para excusar a ambos policías involucrados.

El otro caso analizado fue en el que los agentes Zachary Goldstein y Andrew Hacoupian dispararon a muerte a Byrd el pasado 3 de octubre.

Esa noche, los agentes se encontraban dentro de un patrulla esperando el cambio de luz sobre una calle en Van Nuys cuando de repente el vidrio del parabrisas trasero se estrelló. Los agentes actuaron rápido, desbordaron la patrulla y abrieron fuego contra Byrd, pensado que este hombre había disparado en su contra. Igualmente, en este caso, la junta encontró que ambos agentes habían actuado fuera de la norma.

En el caso de Guzmán, Beck alegó que sus agentes actuaron de acorde ya que la mujer se encontraba a 4 o 5 pies de distancia de ellos, algo lejos para implementar el uso de una pistola táser, y dado que la mujer no cesaba su pasa hacia los agentes, no tuvieron otra opción.

En cuanto a Byrd, Beck estuvo de acuerdo con la Comisión en solo un punto: una segunda ronda de disparos nunca debió de haberse detonado.

No obstante, justificó el actuar de los agentes ya que en ese entonces la agencia estaba en alerta por un video que había surgido en redes que parecía ser una amenaza contra los agentes. Al final, resultó ser un video de promo de unos raperos angelinos.

Aún qué castigo recibirán los agentes implicados no está claro, y bien aclaró Beck que no estaba obligado legalmente a discutirlo.

No es la primera vez que la Comisión se arma en contra de la agencia de Beck, pero casos de estos son extremadamente inusuales.

En 2015, tras la muerte del joven afroamericano, Ezell Ford, la junta encontró que al menos uno de los agentes que dispararon contra él no siguió las políticas del LAPD, sin embargo, no precisó si habría algún tipo de castigo.

En mayo de este año, la Comisión también indicó que el LAPD debía implementar más reglamentos y enmendar la política de la agencia para evitar casos de exceso de fuerza.