Clinton busca apoyo de las iglesias para movilizar el voto latino

Su campaña lanzó hoy oficialmente un programa apoyándose en la comunidad de fe como aliada para movilizar a los latinos
Clinton busca apoyo de las iglesias para movilizar el voto latino
Hillary Clinton.
Foto: Justin Sullivan / Getty Images

WASHINGTON.- La Iglesia sigue siendo uno de los pilares de la comunidad latina, por lo que la aspirante presidencial demócrata, Hillary Clinton, lanzó oficialmente este jueves un programa para que los latinos se movilicen y vivan su fe a través del voto.

En la recta final de la contienda, el programa bautizado “Fe en Nuestro Voto” (“Faith in Our Vote”) está dirigido a líderes religiosos y la comunidad de fe en general para promover la participación de los latinos en las urnas el próximo 8 de noviembre.

Por ello, no debe extrañar si, al concluir una misa, los feligreses reciben volantes o panfletos con información sobre cómo inscribirse para votar o cómo involucrarse en el proceso electoral este año.

Según la campaña “Hillary For America” (HFA), parte del programa nacional incluirá encuentros en estados clave con líderes religiosos de la comunidad hispana sobre el plan de gobierno de Clinton, los plazos de inscripción de votantes, y las múltiples maneras en que los latinos pueden involucrarse en la contienda.

Aunque los sacerdotes y demás líderes religiosos no pueden pronunciarse desde el púlpito sobre ningún candidato en particular, sí pueden hablar de política o promover la participación electoral en otros foros y situaciones.

“Domingos de acción”

El programa incluirá “Domingos en Acción” para que los líderes de la comunidad de fe ayuden a educar, inscribir y movilizar a los votantes en los domingos que restan hasta el día de las elecciones generales.

Parte del objetivo es que los latinos estén preparados para los plazos de voto por adelantado que se aproximan en diversos estados.

De esta manera “Fe en Nuestro Voto”  busca aprovechar la “singular oportunidad de los domingos” para que los líderes religiosos eduquen a los feligreses sobre lo que está en juego en esta elección y la importancia del voto, explicó Lorella Praeli, directora del voto latino de la campaña de Clinton.

“Los estados adaptarán el programa a las necesidades de sus comunidades de fe y a los plazos de inscripción de votantes”, añadió.

El programa cuenta con actividades electorales en Pensilvania, Ohio, Virginia, Iowa, Wisconsin, Florida, Colorado, Nevada y Carolina del Norte.

Entre los religiosos reclutados para este esfuerzo figura  la hermana Irene Muñoz, de Ottumwa (Iowa), quien realiza registro de votantes durante los festivales relacionados con el Mes de la Herencia Hispana. También cuenta con la ayuda de líderes de las 20 principales iglesias latinas del estado.

En Florida, la campaña de Clinton ha venido realizando “Domingos en Acción” y ofrece talleres de información sobre el derecho al voto y el registro de votantes en hasta 15 iglesias latinas en todo el estado.

En Colorado, el grupo “Latinos Católicos por Hillary” colabora en talleres de educación de votantes, después de cada misa, mientras que el Centro Guadalupano también ayuda en la inscripción de votantes.

En Charlotte (Carolina del Norte), la campaña ha organizado una mesa redonda con líderes religiosos para este próximo domingo.

Mujer de fe

Clinton creció en la fe metodista y, hasta hace poco, no solía hablar abiertamente de su crianza y sus creencias religiosas. Pero, bajo presiones de “conectar” más con los votantes, en las últimas semanas ha compartido el papel que ha jugado la fe en su vida personal y en su carrera política.

En ocasiones, por ejemplo, ha mencionado con enseñaba clases de religión los domingos, e incluso ofreció algunos sermones sobre la fe metodista cuando fue primera dama de Arkansas.

Su primer libro, “It Takes a Village”, incluye un capítulo entero al papel de la fe en su vida, mientras que en su libro de memorias, “Hard Choices”, Clinton explica que ha guiado su vida de acuerdo con el concepto de “hacer el bien” las veces que sea posible.

Para Clinton, su candidatura presidencial no es más que una manifestación de su creencia de “vivir la fe” mediante acciones concretas y la promoción de un plan progresista.

Recientemente, Clinton recordó sus días de juventud en la década de 1960, cuando escuchó por primera vez un discurso del líder de los derechos civiles afroamericano, Martin Luther King, o cuando conoció a familias afroamericanas y latinas en iglesias de barrios pobres en Chicago.

Tanto Clinton como su rival republicano, Donald Trup, compiten agresivamente por el apoyo de los votantes católicos, los evangélicos y de otras denominaciones protestantes.

En julio pasado,  una encuesta del Centro de Investigación Pew indicó que el 78% de los evangélicos blancos votaría por Trump, aunque otras encuestas constatan que éste no tiene mucho apoyo entre los católicos.