Democracia a la mexicana echa a pelear a los indígenas

Democracia a la mexicana echa a pelear a los indígenas
Indígenas de Chiapas acuden a la misa del papa Francisco.
Foto: EFE

MÉXICO – Durante cientos de años, los indígenas de las comunidades del sureño estado de Chiapas elegían a sus gobernantes por voto directo y público con sólo levantar la mano. Este sistema de elección en el cuál se sabía quien estaba con quien y por qué además de contemplar la revocación de mandato y rendición de cuentas.

Sin embargo en los últimos años la imposición del sistema democrático mexicano contra el sistema de usos y costumbres llegó para quedarse con unos pocos pros y muchos contras sobre los que alertó el obispo de San Cristóbal de las Casas Felipe Arizmendi.

Los sistemas indígenas para elegir a sus propias autoridades no se basan en propagandas que alguien hace de sí mismo, ni en dádivas o en compra de votos, sino en la confianza que un pueblo tiene a alguien que ha demostrado su capacidad y su servicio por años.

“El sistema de partidos ha contaminado a los pueblos indígenas y los ha dividido. La elección ya no es por consenso mayoritario, sino por el conteo y la manipulación de los votos”, precisó el sacerdote.

En uno de los más recientes episodios, las alcaldesas de Chenalhó, Rosa Pérez Pérez y de Oxchuc, María Gloria Sánchez Gómez, quienes habían sido echadas del gobierno de sus comunidades por inconformidad de una parte de la población (como tradicionalmente se hacía) recurriueron al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y éste les dio la razón.

En breve se espera un conflicto en escalada. “No queremos más muertes ahí”, advirtió Arizmendi ante la prensa local para llamar la atención de las autoridades electorales en buscar “otras vías” al problema.

No es la primera vez que este obispo –uno de los más respetados de la zona- alerta sobre “la desestabilidad social” derivada de la “imposición” del sistema democrático y otros vicios del gobierno mexicano. “Se trata de indígenas contra indígenas, pobres contra pobres, unos inconformes contra otros”.

De ahí se explica la toma de carreteras y manifestaciones que “pueden llegar a las armas” en los municipios de Oxchuc, Chanal, Somojovel, Venustiano Carranza y Comalapa, por mencionar algunos de los más complicados.