El Facebook Live de Novak Djokovic en el frontón donde empezó a jugar al tenis, un lugar al que la guerra le dejó marcas

El número 1 del mundo volvió a pelotear en la pared del club en la que dio sus primeros pasos con las raquetas, en Serbia
El Facebook Live de Novak Djokovic en el frontón donde empezó a jugar al tenis, un lugar al que la guerra le dejó marcas
Novak Djokovic visitó el lugar donde empezó a jugar tenis.
Foto: @djokernole

En medio del descanso que se impuso después de perder la final del US Open con Stan Wawrinka, y antes de regresar al circuito -la semana próxima, en el Masters 1000 de Shanghai-, Novak Djokovic, el número 1 del circuito masculino , pasó por las montañas de Kopaonik, en Serbia. Se trata de un lugar especial para Nole: allí empezó a jugar al tenis.

Parte de la historia se conoce. No fueron fáciles los comienzos de Djokovic en el deporte de las raquetas, mientras crecía en una Serbia envuelta en guerra en los primeros años de la década del 90. Cuenta la leyenda que, ante la imposibilidad de jugar en una cancha real, el futuro número 1 lo hacía en una piscina vacía; a veces, acompañado por otra chica que también tendría un enorme futuro en los courts: Ana Ivanovic. Alguna vez el propio Djokovic contó que las prácticas terminaban cuando comenzaban los bombardeos durante el Conflicto de los Balcanes (1991-95), como parte de los recuerdos de su niñez.

“Nos despertábamos dos o tres veces cada noche por los bombardeos. Vivíamos en el sótano de la casa de mi abuelo, junto a mis padres, mis tíos y mis hermanos” durante los casi tres meses que duraron los bombardeos, explicó Djokovic hace tiempo, en una entrevista a la CBS. “En ese momento yo no iba a la escuela, y aprovechaba para jugar al tenis por las mañanas, cuando no bombardeaban”, detalló. Tiempos en los que pulía su talento, de la mano de la ex tenista y entrenadora Jelena Gencic, fallecida hace tres años y a la que le dedicó muchos de sus triunfos.

En estos días, Djokovic regresó a Kopaonik junto con su mujer, Jelena, y sus hermanos Marko y Djordje, en un paseo por el club en el que jugaba cuando era chico, y transmitió sus sensaciones a través de Facebook Live. “Esta es mi pared preferida en todo el mundo. Este es el club en el que mis dos hermanos y yo, y mi familia, pasamos mucho tiempo”, explicó el serbio.

También mostró escenarios en ruinas a causa de los bombardeos. “Pero la pared sobrevivió a las bombas y a muchos golpes también; los agujeros que tiene son producto de los bombardeos y balazos. Pero aquí es donde di mis primeros pasos en el tenis. Para mí es un club especial, por lo que significa y porque está en un lugar impresionante, muy bello”.

Fiel a su sentido del humor, y después de sortear un par de árboles caídos, contó: “Durante muchos años la gente no podía venir aquí por el peligro de las bombas de racimo, pero ahora está todo limpio, así que pueden venir tranquilos, estamos a salvo”. Y antes de pelotear un poco contra el muro, destacó: “el mejor compañero que pueden encontrar en entrenamientos es la pared, nunca falla una”.

Djokovic y el lugar donde empezó a jugar al tenis