¿Las fuertes lluvias acabarán con la sequía de California?

Las reservas del norte del estado mejoran; sin embargo, los expertos piden seguir cuidando el agua
¿Las fuertes lluvias acabarán con la sequía de California?
Foto: Archivo/La Opinión

Si bien en las últimas semanas te has visto obligado a sacar el paraguas más de lo habitual, eso no significa que el fin de la sequía —que azota California desde hace cinco años— está por terminar.

“Aún nos queda mucho camino por reccorrer [para estar en niveles óptimos]. Aún debemos ver qué pasará durante lo que queda del invierno, ya que el clima es impredecible”, dijo para La Opinión Ted Thomas, vocero del Departamento de Recursos Hidráulicos de California.

“Hay lugares como el condado de Tulare, donde hay personas que todavía tienen que utilizar agua embotellada. Las lluvias [del norte de California] van a ayudar pero toma más de un año para compensar todos los años de sequía”, agregó.

No obstante, las tormentas de los últimos días en el norte del estado han aliviado a la región: las reservas se llenaron por encima de su promedio (algo no visto desde hace dos años) y las lluvias ayudaron a producir más capas de nieve, según el Centro de Intercambio de Datos de California.

El lago Tahoe, ubicado en Sierra Nevada, creció en 12 pulgadas en las últimas dos semanas ya que las precipitaciones dejaron caer 33,600 millones de galones de agua.

“La lluvia ha ayudado a recargar las represas, lo que sirve para la irrigación y uso urbano. Los que también se han recuperado son los acuíferos”, comentó Josué Medellín-Azuara, investigador asociado en el Centro de Estudios de Cuenca de UC Davis.

El doctor explicó que hay dos maneras de retener agua. Por un lado están las reservas, conocidas también como embalses, donde se captura el líquido de manera artificial.

“Por ejemplo si hay un río se coloca un muro o presa para contener el agua y crear un lago. Esto sirve de abastecimiento cuando no hay agua”, indicó
Medellín-Azuara.

Por otro lado, están los acuíferos, que son formaciones naturales que se encuentran debajo de la tierra. “El agua se almacena debido a los poros del suelo y luego, cuando hay sequía, se extrae a través del bombeo”.

El doctor agregó que las lluvias también podrían ayudar a la recuperación de la agricultura en los Valles de Sacramento, Imperial, San Joquín y Coachella, así como al área de Palo Verde.

Además, considera que las precipitaciones ayudarán a recuperar el hábitat natural, como el reducir la incidencia de fuegos forestales, ya que aumentaría la humedad en el suelo.

El ahorro en Los Ángeles

En lo referente a Los Ángeles, la ciudad recibe agua del Acueducto del Río Colorado, reservas locales y del Proyecto Hidráulico del Estado de California.

El experto de UC Davis explica que, a pesar de la sequía, la Ciudad ha logrado mantener su uso del agua per cápita en los últimos 20 años.

“La población ha aumentado, pero el uso sigue siendo igual”, dijo.

Esto ha sido posible gracias al esfuerzo de las autoridades para motivar a la población en el ahorro del líquido a través de campañas de concientización.

“Están las compañías que te ofrecen reembolsos por comprar lavadoras que ahorren agua o la reutilización del agua”, comenta Medellín-Azuara.

En esta categoría también está el reemplazo de los jardines que se dio durante 2016 en la Ciudad.

Aunque ahora el tiempo esté a nuestro favor, los expertos no cantan victoria, puesto que el clima es impredecible y en cualquier momento podría parar de llover. Por ello, aconsejan seguir con el ojo puesto en no despilfarrar el agua.

¿Cómo llega el agua al Sur de California?

Una manera artificial para que las lluvias del Norte del estado lleguen hasta el Sur, se da a través del Proyecto Hidráulico del Estado de California (SWP).

Este es un sistema de almacenamiento y distribución de agua que consta de represas, acueductos, plantas hidroeléctricas y de bombeo.

SWP tiene como objetivo almacenar agua y distribuirla a 29 suministros agrícolas y urbanos del Norte de California, el Área de la Bahía de San Francisco, el Valle de San Joaquín, la Costa Central y el Sur de California.

Del abastecimiento de agua contratado, el 70% va a usuarios urbanos, a unos 20 millones de californianos, y el 30% a usuarios agrícolas, que son cerca de 660,000 acres de regadío, según informa el portal del Departamento de Recursos Hidráulicos del Estado Dorado.