Una movilización necesaria y unida

Este es el momento de lograr la unidad para hacer frente a Trump
Una movilización necesaria y unida
Fueron cientos de miles de personas las que marcharon el 25 de marzo del 2006 en Los Ángeles. /Archivo
Foto: Archivo/Jeff Grace / Impremedia

En el 2006 la comunidad inmigrante a lo largo de la nación salió a la calle masivamente en contra de la ley H.R. 4437, que iba a criminalizar a todos los indocumentados. Ahora vivimos otro momento de urgencia que requiere una demostración similar de repudio. La fecha es el 1ro. de mayo para denunciar y resistir frente a una cruel política migratoria.

Hoy la situación es mucho peor que la de hace 11 años.

Antes la movilización era preventiva. El propósito era alertar sobre una amenaza que se asomaba para justificar la persecución de los indocumentados.

Ahora esa amenaza se convirtió en una realidad. La H.R. 4437 fracasó, pero sus designios están siendo implementadas por el presidente Donald Trump más de una década después.

La retórica de campaña del mandatario que se basó en el resentimiento anti inmigrante se hizo realidad con sus órdenes ejecutivas. Se ampliaron los criterios para que una persona pueda ser deportada y se dio una libertad de acción a los agentes de la Agencia para el Control de Inmigración y Aduanas.

El resultado es una política que tiene aterrorizada a la comunidad latina por su arbitrariedad, sus métodos y su impacto en la familia.

En ciudades y Estados de nuestro país se ve que el temor a las acciones agresivas de ICE, por ejemplo, está reduciendo la asistencia de los latinos a la iglesia, . Y la baja en el número de las denuncias de delitos, como violencia doméstica y abuso sexual -por temor a la deportación- preocupa a la policía de Los Ángeles.

Hay detenciones que realizan en los tribunales, en las cercanías de las escuelas y hasta de los Dreamers. Estas son indignantes como los relatos de las familias separadas y de los detenidos que no están en ninguna la lista.

Este 1ro. de mayo es el momento de protestar contra esta persecución de una manera coordinada y efectiva, a diferencia del desordenado “Día sin inmigrantes” del pasado 16 de febrero.

El Día Internacional del Trabajador representó por mucho tiempo en Estados Unidos al trabajador inmigrante. Ahora la marcha cuenta con un amplio respaldo del sector laboral que siente el impacto de la administración Trump.

Nos unimos a esta protesta. A marchar sin temor, a no comprar y a respaldar a los inmigrantes ese día aunque sea con un cartel de apoyo en la ventanilla de un automóvil.

Este el momento de resistir con todas las armas legales a nuestra disposición. ¡Usémoslas!