Actores dan vida a la Batalla de Puebla y promueven una reforma migratoria

Funcionarios viajaron desde México para capacitar a la brigada de actores voluntarios en Los Ángeles

Actores dan vida a la Batalla de Puebla y promueven una reforma migratoria
Los actores alzados en armas durante la presentación en el Consulado de México en Los Ángeles.
Foto: Jacqueline García / La Opinión

El viernes pasado, las personas esperando realizar trámites en el Consulado de México en Los Ángeles se llevaron una sorpresa cuando decenas de personas en atuendo de soldado, portando fusiles y machetes de cartón, irrumpieron en las instalaciones para realizar una presentación espontánea de la Batalla de Puebla.

La Batalla de Puebla es la razón por cual se celebra el Cinco de Mayo, fecha que conmemora el aniversario del enfrentamiento de 1862 en el que soldados mexicanos emergieron victoriosos ante el ejército francés, a pesar de su inferioridad numérica y escasez de armas.

La presentación en el consulado fue organizada por Mi Casa es Puebla LA, quien representa al gobierno de ese estado mexicano con fin de brindar apoyo a migrantes en Los Ángeles.

Encabezada por el director Ricardo Herrera, Mi Casa es Puebla LA colaboró con el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla (IMACP) y la Secretaría de Turismo para realizar la presentación. Como resultado, Miguel Ángel Quintero Cruz, coordinador del IMACP, y Hugo Suárez Torres, secretario técnico, viajaron desde México para capacitar a la brigada de actores voluntarios.

Durante cuatro días seguidos, los voluntarios se reunieron por dos horas después de la jornada para perfeccionar su obra.

Eduardo García Camacho, originario de Puebla de 29 años, protagonizó al General Ignacio Zaragoza. Para lograr meterse en el personaje, García Camacho leyó todo lo que pudo acerca del general. Dos detalles le llamaron mucho la atención. Uno: Zaragoza nació en lo que hoy es el estado de Texas. Dos: la esposa de Zaragoza falleció solo cuatro meses antes de que él tuviera que enfrentarse al ejército francés.

“Era muy joven”, rumió García Camacho acerca del personaje histórico. “Solamente tenía 30 años, y su esposa acababa de morir. ¿Cómo encontró la fuerza, el ímpetu, para luchar? Yo no lo habría tenido”.

El papel del general francés le tocó a Roberto Bravo Rodríguez, 61, también oriundo de Puebla. El activista comunitario espera que la presentación de la Batalla de Puebla haya inspirado a los participantes y espectadores a seguir abogando por una reforma migratoria.

“Yo llevo 30 años aquí”, dijo Bravo Rodríguez, “Tengo papeles. Voy a trabajar sin pendiente de que me separen de mi familia. Pero detrás de mí hay millones. En 1862, nosotros pudimos contra el ejército más poderoso del mundo. Hoy también podemos contra obstáculos que parecen infranqueables”.

Además de la presentación en el consulado de México, los actores realizaron presentaciones en The Source OC, en la ciudad de Buena Park, el sábado, y en Plaza México, en la ciudad de Lynwood, el domingo.

A pesar de conmemorar acciones bélicas, las presentaciones de la Batalla de Puebla concluyeron con un mensaje de armonía. Al terminar la obra, todos los soldados caídos—mexicanos y franceses—se pusieron de pie y se dieron la mano.

“Es importante reforzar la identidad y pertenencia en comunidades inmigrantes”, dijo el coordinador del IMACP Quintero Cruz. “Pero es imprescindible reforzar la paz. Por eso es que los actores se dan la mano, por eso dice el narrador que ‘Nadie gana en la guerra’” .