Aire Limpio, pulmones sanos

*El Dr. Gómez es un oncólogo especializado en el tratamiento de paciente con cáncer de pulmón. Es el Director Médico del Programa de Oncología Torácica y de la Clínica de Oncología del World Trade Center del Hospital Monte Sinaí de Nueva York.
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Aire Limpio, pulmones sanos
Los Angeles tiene altos niveles de contaminación en su aire.
Foto: David McNew / Getty Images

Como oncólogo especializado en cáncer de pulmón, todos los días debo recordar a mis pacientes la importancia de proteger la salud pulmonar. La contaminación del aire tiene un impacto directo en la salud pulmonar, especialmente para aquellos que viven con una enfermedad del pulmón tal como el cáncer en see órgano. Es por esto que me siento alentado por los hallazgos del reciente informe de la Asociación Americana del Pulmón “Estado del Aire” 2017, que muestra un progreso general prolongado en el nivel nacional en la lucha contra la contaminación del aire, esta mejora gracias a la implementación de la Ley de Aire Limpio.

Mientras que la mejora general del aire son buenas noticias, el informe encontró que un impactante número de 125 millones de personas – o 4 en cada 10 estadounidenses- viven en condados con niveles no saludables de ozono o contaminación por partículas. De hecho, muchas de las ciudades más contaminadas en el país – tales como Los Angeles, Bakersfield, Fresno y Phoenix – están habitadas por un alto porcentaje de residentes latinos. Los niños hispanos tienen el doble de posibilidades de ser hospitalizados por asma que los niños caucásicos. Además, las minorías pobres han tenido un incremento mayor que el promedio en índices de asma y muertes ocasionadas por el asma.

Yo veo de primera mano el impacto que el aire sucio tiene en la salud de mis pacientes. No solamente la exposición a altos niveles de contaminación los pone en riesgo de una muerte prematura, sino que también les puede ocasionar serios efectos de salud tales como el cáncer de pulmón, ataques de asma y daño cardiovascular. También veo como muchos de nuestros vecinos enfrentan un riesgo aún mayor, incluyendo niños, adultos mayores, individuos de bajos ingresos, individuos que trabajan al aire libre, y personas con asma y otras condiciones respiratorias. Ellos batallan todavía más, ya que son más vulnerables a la contaminación.  

Mientras que el área en donde vivo ha mejorado significativamente en su calidad del aire en los últimos 20 años, los individuos que se encuentran más vulnerables a la contaminación del aire todavía enfrentan desafíos al vivir aquí. Por ejemplo, individuos con cáncer de pulmón tienen pulmones que son especialmente sensibles a los altos niveles de ozono o contaminación por partículas. Durante los días de verano, cuando los niveles de ozono se encuentran más altos, algunos de mis pacientes sufren significativamente más que las personas con pulmones normales. Tienen mucha más dificultad para respirar que la habitual, y sufren una tos mucho más severa. De hecho, dos de mis pacientes han elegido realizar cambios drásticos a sus estilos de vida al desarraigar sus vidas y mudarse a zonas del país que tienen niveles de ozono y contaminación por partículas más saludables. La realidad de esto reafirma mi creencia de que sin importar donde vive una persona, todos deben tener el derecho de respirar un aire saludable.

Los esfuerzos por reducir la contaminación del aire en el aire que respiramos debe continuar, pero nos enfrentamos a un obstáculo serio: el cambio climático. Al incrementar las temperaturas promedio, continuar nuestro progreso en la lucha por reducir la contaminación del aire y proteger la salud será más difícil. Temperaturas más calientes facilitan que la contaminación de ozono se forme. Los incendios y las sequías han aumentado en frecuencia e intensidad en algunas áreas debido al cambio climático, llevándonos a niveles elevados de contaminación de partículas. De hecho, en el informe “Estado del Aire” de 2017, se encontró que los niveles de contaminación de partículas de muchas ciudades se dispararon, particularmente en el oeste, en donde la sequía continua contribuyó al polvo e incendios.

Así que, ¿qué es lo que los estadounidenses pueden hacer para proteger su salud de la contaminación del aire? Afortunadamente, estos son los pasos que puede tomar para salvaguardar a tu familia. Primero, ponga atención a los pronósticos para saber los días de alta contaminación en el aire. Estos frecuentemente están en el pronóstico del tiempo local o están disponibles en cualquier momento en airnow.gov. Mantengase alerta a los avisos sobre contaminación insalubre del aire – etiquetados con códigos de días “amarillos,” “anaranjados” o “rojos”. Tenga conciencia y aprenda más acerca de la calidad del aire en tu localidad en Lung.org/sota. Si no sabe que el aire afuera es insalubre para respirar, no podrá tomar las precauciones necesarias.

Aunque respirar contaminación del aire es insalubre para todos, hay que apoyar más a aquellos que están más vulnerables, incluyendo a niños y a adultos mayores, así como a cualquier persona que vive con una enfermedad crónica como el asma. Las personas que viven con asma son más susceptibles a toser, estornudar, tienen más dificultad para respirar y otros riesgos de salud debido a la contaminación del aire. Las personas con asma deben llevar consigo un inhalador de rápido alivio en todo momento en caso de que empiecen a experimentar síntomas y tengan problemas para respirar.

Por último, todos nosotros debemos levantar la voz para apoyar los esfuerzos para limpiar las fuentes de la contaminación y abordar el cambio climático. Durante las últimas cuatro décadas, la Ley de Aire Limpio nos ha ayudado a disminuir de manera significativa los niveles de contaminación, pero aún no hemos alcanzado los niveles que son seguros a nivel nacional. El cambio climático hará más difícil este trabajo. Los esfuerzos para revertir las protecciones a la salud están calentándose en Washington, D.C. Los líderes de nuestra nación deben asegurar que la Ley de Aire Limpio – una ley que ha jugado un papel esencial en limpiar nuestro aire y salvar vidas – permanezca intacta, con financiamiento y que se aplique. La salud de nuestras comunidades, especialmente las comunidades latinas, dependen de ello.