El sueño del ‘Choco’: ser el primer centroamericano en el Barcelona

Anthony Lozano, goleador hondureño, llamó la atención en 2012 del actual técnico blaugrana
El sueño del ‘Choco’: ser el primer centroamericano en el Barcelona
La mirada clara y tranquila de Anthony 'Choco' Lozano, quien jugará para el Barcelona B, y eventualmente para el primer equipo.
Foto: Cortesia Diario Diez / Imago7

Alcanzar un sueño en realidad es el inicio de una historia, más nunca el final. Llegar a donde siempre se anheló da a quien lo consigue la oportunidad de escribir su propio libro de historias, éxitos, y también, por qué no aceptarlo, derrotas. En esas está ahora Anthony Lozano, el joven hondureño nacido hace 24 años, quien si se mantiene con pies de plomo como hasta hoy, se convertirá en el primer futbolista centroamericano en debutar con el Barcelona de España.

Nacido en Yoro, un pequeño municipio hondureño cuya población no llega a los 65,000 habitantes, el llamado “Choco”, apodado así por el tono caoba de su piel, ha entendido de la mejor forma aquello de no dejar de soñar nunca, porque es ese idilio con la vida el detonante de la maquinaria interior para evitar conformismos y alcanzar metas poco realizables para muchos otros.

Soñar es ilimitado, por ello Lozano, quien para 2011 llegó a España a enrolarse con el Valencia y ser enviado a su equipo filial, el Mestalla, decidió evitar beber las mieles del primer gran triunfo que significaba dejar atrás al Olimpia de su país para fichar por la filial de uno de los clubes más prominentes del balompié español. Y si bien el destino no le sonrió como él deseaba, su forma de encarar el nuevo reto, en lugar de hacerle sentirse realizado, le permitió mantenerse firme en la idea de que a paso dado el nuevo desafío es mayor.

A la distancia, esa experiencia con el equipo junior del Valencia, con el que jugó en 2012, podría parecer el primer intento fallido por hacerse de un sitio en la mejor liga del balompié mundial, sin embargo el paso de las hojas en el calendario ha demostrado todo lo contrario.

La experiencias en el Valencia, el Alcoyano (hoy en la Segunda División B española) y el Mestalla, fueron ricas en esfuerzos y aprendizaje, pero agua entre las manos en alegrías. Más nadie jamás imaginó que en aquellos días de 2012 hubo un entrenador a quien sus condiciones futbolísticas llamaron significativamente la atención.

Ernesto Valverde es hoy el director técnico del Barcelona. El estratega vive sus primeros días como guía azulgrana en territorio de Estados Unidos y, cosas del caprichoso mundo del balompié, llegó al club catalán en el mismo año que el “Choco” Lozano, futbolista a quien en 2012, cuando dirigía al Valencia, vio entrenar en el equipo filial y no olvidó.

Valverde algo observó en el delantero catracho para hoy tener opción de reforzar a una plantilla encabezada por Lionel Messi, Neymar Jr. y Luis Suárez, lo cual habla bastante bien del joven goleador, quien por si fuera poco, llega al club con un contrato a dos años y una cláusula de rescisión de 57.7 millones de dólares.

Además de Suárez, el Barcelona tiene para el eje del ataque a Paco Alcácer, quien durante la campaña anterior padeció mucho para encontrar red y volverse un sustituto confiable del demoledor goleador charrúa y ése será precisamente el reto del “Choco”: ganar la competencia deportiva a Alcácer, y de inicio, cuenta con el crédito de ser conocido por Valverde, quien en varias ocasiones le llevó a entrenar en el primer equipo del Valencia.

Motivo de felicidad

La noticia en Centroamérica fue recibida con alegría de carnaval. Ningún futbolista hondureño ha alcanzado el cielo blaugrana y la forma en como se ha producido el fichaje del “Choco” Lozano vaya que ilusiona a los aficionados al fútbol de ese lado del continente.

Sólo el inolvidable Jorge “El Mágico” González, irrepetible mago salvadoreño a quien Diego Armando Maradona llegó a considerar el mejor futbolista del mundo, estuvo cerca de convertirse en el primer futbolista centroamericano en jugar con el Barcelona, pero el ilusionista, que finalmente maravilló en el Cádiz, tan sólo estuvo unos cuantos partidos de pretemporada con los culé; la disciplina nunca fue lo suyo.

Para esta campaña, el club de Messi tiene una deuda pendiente con su afición y, por supuesto, con ellos mismos. El Real Madrid iniciará el torneo como campeón de liga y bicampeón europeo, títulos con los cuales parte como favorito para adjudicarse la competencia en España.

Por eso causa una emoción expectante en los aficionados catrachos el desembolso de 1.7 millones de dólares por el también seleccionado hondureño. A ojos analíticos, la cifra es un tanto alta para un futbolista del cuál sólo se espera refuerce al equipo filial.

De inicio, Anthony Lozano estará bajo las órdenes del estratega catalán Gerard López, pero tiene posibilidad de ser llamado al equipo “A” cuando Valverde lo considere imperativo.

Respecto a su adaptación al fútbol español, ésta ya está dada. El hondureño, quien antes de firmar con los catalanes estuvo tentado por el Morelia y el Querétaro de México y el Leganés y Osasuna de España, jugó las últimas dos temporadas con el Tenerife de la misma Segunda División.

“Lo hemos visto crecer desde 2009, cuando hizo su debut en el equipo mayor a sus 16 años, hasta este nuevo capítulo en su carrera futbolística. ¡Viva el Olimpia!, escribió en un comunicado Rafael Ferrari, presidente del Olimpia, al cual el Barça compró al futbolista.

Entonces, el sueño cumplido no fue llegar a España con el Valencia, tampoco lo es fichar por el Barcelona, sino que esos dos hechos forman parte de los capítulos de una historia aún por escribir de parte del “Choco” Lozano, quien aún está lejos de decir “misión cumplida”.

En números

16 años de edad tenía cuando debutó con el primer equipo del Olimpia, en Tegucigalpa

18 años había cumplido en su primer partido  con la selección absoluta de Honduras

2009 año en el cual se probó con el Tottenham Hotspur inglés, pero al final no fue elegido

2012 año en el cual Ernesto Valverde, entonces técnico del Valencia y hoy DT del Barcelona, lo observó mientras entrenaba con el Mestalla

2015 año en el cual fichó para el Tenerife, quien superó en su oferta al Cruz Azul de México