Editorial: “Las filtraciones”

La filtración una vía de información necesaria en una democracia, es una manera de los votantes para vigilar que sus representantes sean transparentes en sus acciones
Editorial: “Las filtraciones”
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Foto: Andrew Harrer / Getty Images

Hay filtraciones de información y filtraciones de información. Están las que revelan secretos de seguridad nacional,  que ponen en peligro la vida de personas, luego están las que dan a conocer impropiedades de los funcionarios públicos y de su gestión.

Entre ellas hay un gran diferencia.

Uno puede ser considerado traición y el otro un servicio a la democracia. Lo común es que ambas son molestas al gobierno de turno y los medios de comunicación están de por medio.

El peligro es cuando el poder los quiere confundir para obtener objetivos políticos.

Por eso nos preocupa el reciente anuncio del Departamento de Justicia con respecto en su combate a las incesantes filtraciones periodísticas que se producen en la administración del presidente Donald Trump. El secretario, Jeff Sessions, advirtió de los límites la papel de los medios, que no se puede arriesgar vidas “con impunidad” y el equilibrio entre el papel de los medios y “la seguridad de la comunidad de inteligencia, las Fuerzas Armadas y los estadounidenses respetuosos de las leyes”.

Nos inquieta que se contraponga el derecho a estar informados con poner en peligro la vida de los soldados o espías, para revisar las guías que hoy regulan la relación entre libertad de prensa y seguridad nacional.

La administración Obama endureció en su momento las normas, con la misma idea de controlar las filtraciones. Ya existen guías para lidiar con la fuga de información de una manera equilibrada.

Tememos que las nuevas normas estén en el contexto antagónico que existe entre los medios y la Casa Blanca. Trump se queja constantemente de la cobertura que se hace de su gobierno y de las filtraciones de acciones  controversiales que se toman en secreto.

El presidente lleva tiempo quejándose desde su twitter sobre la “debilidad” de Sessions para lidiar con las filtraciones, especialmente las que se refieren a las investigaciones que rodean a su familia y asesores.

Es cierto que la revelación de las conversaciones telefónicas de Trump con los jefes Estado de Australia y México fue un ejemplo de exceso. Crea un problema serio en la necesidad de discreción para que haya un intercambio de ideas franco entre líderes.

No obstante a ser inapropiado, ambas llamadas sirvieron para ver la hipocresía del discurso público sobre el muro fronterizo y la incapacidad de nuestro presidente para comprender conceptos simples.

La filtración de información a los medios desde un gobierno no es algo nuevo. Es un recurso que usa el empleado gubernamental para denunciar impropiedades, corrupción, acciones que perjudican al público. La utiliza el político para ayudar a su causa o perjudicar al otro, y el gobierno que quiere manipular información a su favor.

Con todo esto, la filtración una vía de información necesaria en una democracia, es una manera de los votantes para vigilar que sus representantes sean transparentes en sus acciones.