Editorial: California requiere una inversión en agua potable

El acceso al agua potable es un derecho humano que en la práctica no está garantizado en la California de hoy
Editorial: California requiere una inversión en agua potable
Como los adultos, los niños deben de tomar suficiente agua durante los días de sol y calor.
Foto: Shutterstock

California tiene un serio problema de falta de agua, que no es la lluvia. Es la potable. Es la que beben millones de californianos que corren el riesgo de perderla. Para evitar esto es imprescindible que se apruebe en la Asamblea el proyecto de ley SB 623.

Esta medida creará un fondo para permitir la inversión necesaria que ponga al día el sistema de agua potable del Estado con el fin de garantizar que no le falte a nadie.

El State Water Resources Board reportó que hay más de 300 sistemas de abastecimiento que producen una calidad de agua potable que está por debajo de los estándares federales.

La comunidades especialmente afectadas son las más pobres, las rurales, las que no están en condiciones de invertir en sus sistemas de tratamiento de aguas o actualizar una infraestructura hidráulica decrépita.

Se estima que cerca de dos millones de personas dependen su suministro de agua de pozos, algunos privados, con menos de 15 conexiones que los expone a la contaminación. Por lo menos hay 12,000 niños que asisten a distritos escolares rurales que dependen de pozos agua individuales.

No hay duda alguna de la magnitud del problema. Las principales industrias responsables de la polución del agua están dispuestas a hacerse cargo de una parte de los fondos para las inversiones necesarias.

El área agrícola es una importante fuente de riqueza estatal, un gran consumidor de agua y contaminador. Especialmente la industria lechera y con el uso de fertilizantes. Por eso, los agricultores y el sector lácteo están de acuerdo de pagar una cuota que sumará 30 millones de dólares anuales.

Al mismo tiempo, al usuario se le aumentará el precio del agua en 11.40 dólares anuales -menos de uno al mes- y 10 dólares al mes a los negocios. El propósito es obtener un total de 140 millones de dólares anuales para el nuevo fondo.

La única oposición al proyecto de ley es de la Asociación de Agencias de Agua de California, la cual no se quiere complicar con la responsabilidad  de recaudar el dinero. Es más importante proveer el agua potable que su incomodidad.

El respaldo a la AB 623, cuyo autor es el senador Bill Monning, es prácticamente unánime o así lo pareció al recibir 39 de los 40 votos en el Senado estatal. Ahora le toca a la Asamblea aprobar la medida con por lo menos dos tercios de los votos.

El acceso al agua potable es un derecho humano que en la práctica no está garantizado en la California de hoy. Hay una amenaza real para muchos latinos.

Nuestra comunidad es la más vulnerable, especialmente quienes con su trabajo en los campos de los condados de Kern, Tulare y Stanislaus enriquecen nuestra economía.  El agua de las escuelas a donde sus niños van a estudiar está en la cuerda floja.

Es urgente que los legisladores aprueben la SB 623.